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El objetivo de illycaffè es crear valores para todos sus ‘portadores de intereses’. La empresa ha establecido una jerarquía de ‘stakeholder’ teniendo como base una pirámide invertida, situando al consumidor en el vértice de la misma

En los capítulos precedentes hemos visto como Francesco Illy creó su empresa con un componente altruista: para él poner en marcha una empresa significaba trabajar con las personas y para las personas. De esta actitud inicial, la empresa no se ha alejado nunca y, por ello, se ha configurado como una ‘stakeholder company’. Denominándose ‘stakeholder’ a todos aquellos que tienen un interés particular respecto a una empresa, aún no siendo accionista ni su implicación tenga naturaleza financiera. Por tanto, una ‘stakeholder company’ tiene como objetivo primario la creación de valores para todas las personas, las organizaciones y las comunidades configuradas como sus ‘portadores de intereses’. A todos los efectos, illycaffè es una ‘stakeholder company’.

La empresa ha establecido una jerarquía de ‘stakeholder’. Si el objetivo de illycaffè es crear valor para todos los sujetos implicados, se torna necesario preguntarse en qué orden de prioridad se deben situar estos interlocutores. Existe una figura geométrica que describe esta visión de la empresa: la pirámide invertida. A tendiendo a esta configuración, se distribuyen todos los ‘portadores de intereses’, a partir del más importante, situado en el vértice de la pirámide:

• El consumidor. Los consumidores son los verdaderos ‘jefes’ de la empresa, de ellos provienen los recursos económicos que permiten a la compañía llevar a adelante sus propias actividades.

En esa jerarquía, en orden decreciente, le siguen:

• Los clientes, es decir, los bares y los otros ‘partner’ que hacen que el producto illy llegue a los consumidores de la mejor manera, ofreciendo al mundo el mejor, como dicta el sueño de Francesco Illy.
• Los colaboradores, que son quienes permiten a la empresa realizar sus objetivos y obtener beneficios, compartiendo el sueño del fundador y hacen posible su concretización. Personas a las que la empresa otorga valor de modo constante.
• Los proveedores que tanto tienen que ver en la consecución de la calidad total. Con ellos, partiendo de las personas que trabajan en los países lejanos en los que crece el café, illycaffè desea construir relaciones directas y duraderas basadas en la confianza y en la transparencia.
• Las comunidades implicadas en el trabajo de la empresa, a todos los niveles y en todos los lugares. La empresa desea contribuir de un modo concreto al desarrollo de las comunidades.
• Y, finalmente, los accionistas, quienes apoyan y están al servicio de la empresa.
Las dimensiones éticas de illycaffè derivan directamente de la visión con la que fue fundada la empresa, componente ético que está presente y de forma imprescindible en cada nivel y en cada actividad.

A ese sueño de ofrecer el mejor café al mundo era intrínseca una concepción de la empresa como institución social, que aún está viva al día de hoy, e incluso se ha renovada y consolidada con la dedicación de Andrea Illy. Los pilares de esta concepción son dos: la pasión por la excelencia, entendida como amor por lo bello y lo bien hecho, y la ética, considerada como construcción de valores en el tiempo como la verdad, la libertad de elección del consumidor, la transparencia, honestidad, la valorización de las personas, la sostenibilidad, la investigación científica y el considerar como principio que “en el medio está la virtud”.

Todo este mundo de valores nos lleva, por un lado, a la misión de la empresa y, por otro, al concepto de ‘illy experience’. Conceptos que vimos en anteriores capítulos, pero que puede ser útil recordarlos. La misión consiste en hacer las delicias de los amantes de la calidad de la vida en el mundo con el mejor café que la naturaleza pueda dar, acompañado de la mejor tecnología y de la belleza. Y la ‘illy experience’ es un placer para todos los sentidos que estimula el intelecto y que lleva a compartir, implicando una dimensión altruista y de atención hacia el prójimo. En fin, algo cercano al concepto de felicidad. Si illycaffè desea ofrecer el mejor café al mundo, y el mejor café del mundo significa una experiencia de felicidad, entonces, illycaffè quiere proporcionar felicidad a todos los consumidores y ‘stakeholder’.

El objetivo más importante de la empresa es mejorar la calidad de vida y otorgar felicidad. De hecho, así se explica porqué la empresa, en los últimos años, haya elegido como “firma” la frase “live happilly”.

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