Una creación de Bodegas Cuevas Jiménez fundada por María Luisa Cuevas, quien deposita su impronta más personal en este vino, que ha nacido para ser tendencia. Ideal también para ser degustado con paté de cochinillo

Aparece en escena, Ferratus AØ 2018, y es que Ferratus se halla en continua evolución. Su cuna hay que encontrarla en Bodegas Cuevas Jiménez, fundada por María Luisa Cuevas, donde ha logrado elaborar y posicionar grandes vinos que hoy más que nunca llevan su impronta personal. En los vinos Ferratus, con Denominación de Origen Ribera del Duero, priman la elegancia y un perfil muy moderno
y actual. 

María Luisa proyecta sus conocimientos e ideas en el equipo que ha formado, con el enólogo francés Emmanuel Ivars como pieza clave.María Luisase ha volcado con pasión en la elaboración de vinos y lidera una bodega sostenible apostando por la energía renovable. 

FerratusAØ (léase Acero) está elaborado en su totalidad con uva Tempranillo vendimiada a mano, su fermentación maloláctica en barricas de roble y 12 meses de crianza hasta alcanzar su nivel óptimo de redondeo lo hacen especial, ofreciendo sensaciones frescas de fruta perfectamente combinadas con la madera.

Este vino posee un intenso color rojo picota con ribetes violáceos, capa alta, limpio y muy brillante; aromas de arándanos y moras negras, además de complejos matices procedentes de la madera: pimienta negra, clavo, cedro, tabaco, chocolate y caramelo de violeta. En boca es denso, frutado, con buena madera, acidez muy equilibrada, amable y fácil de beber. Un tinto con enjundia, de estilo contemporáneo y perfil vanguardista, que ha depurado también su imagen, con una etiqueta más luminosa, blanca con elegantes reflejos acerados, en los que se marca en negros y rojos el nombre y los principales datos del vino. 

FerratusAØ es un vino que armoniza muy bien conguisos con sabor y mezclas con fondos de pimentón o paprika; sopas o platos de cuchara;  pasta, arroces, ‘risotti’; así como con patatas. Asimismo es ideal con un buen lechazo, cabrito, cochinillo, ternasco o ternera, tanto asados como guisados. Costillas a la barbacoa, tacos al pastor, ‘cochinita pibil’, hamburguesas, (salsas picantes o de barbacoa), salsas con ‘curry’, pollo ‘tandoori’. También con pescados rosados y/o asalmonados grasos, remolacha roja, ‘chipotle’, hongos y setas, patés o pudines; chocolates al 50% y salsas que lleven chocolate o cacao como el mole poblano; con quesos con poca maduración, pero con sabor:  ‘raclettes’, ‘fondues’, ‘malakoff’ (buñuelos de queso fritos).

A su vez, se invita a degustar este vino con paté de cochinillo, una propuesta diferente y muy de la tierra de Castilla-León. Un producto ‘gourmet’ producido por la empresa familiar segoviana La Quinta de Tabladillo, que armoniza a la perfección con el gusto, estilo y estructura de Ferratus AØ 2018. 

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