Don Mateo y Discarlux han colocado frente a frente al Buey Nacional y al Ibérico Manchado de Jabugo en un evento exclusivo en el que se ha dado a conocer la gran calidad de estos dos productos, que han sido homenajeados por un panel de grandes chefs

La tradición ganadera, las técnicas y las condiciones meteorológicas han hecho de la Península Ibérica el lugar ideal para desarrollar e incluso conseguir las carnes más especiales y de mejor calidad del mundo. Buena muestra de ello son el Buey Nacional de la finca Fisterra Bovine World y el Ibérico Manchado de Jabugo, dos carnes que, partiendo cada una de un extremo de la península, han conseguido posicionarse nacional e internacionalmente como las dos mejores carnes del mundo. La carne del Buey Nacional de la finca Fisterra Bovine World, con un marcado entreverado, es puro terciopelo con un sabor profundo y delicado marcado por una alimentación basada en maíces autóctonos. En cuanto al Ibérico Manchado, su carne presenta mucha infiltración de grasa, lo que hace que se parezca al marmoleado de la carne de la raza bovina wagyu. Este animal estuvo al borde de la extinción y ha sido recuperado por un pequeño número de ganaderos.

Don Mateo y Discarlux, dos grandes representantes de la industria cárnica, colocaron frente a frente estos dos productos en un encuentro único el 8 de abril que reunió a más de 100 personas en el MoM Culinary de El Pardo, un monasterio recuperado para la enseñanza de cocina y el disfrute de la gastronomía. 

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