Ahora que por fin llega el verano, ¿qué mejor propuesta existe para amenizar las comidas, las cenas, los aperitivos o las cañas de media tarde que los gazpachos, los salmorejos y las cremas frías? En verano, debido al aumento de temperatura, es constatable por todos que nuestro apetito disminuye, por eso alimentos ligeros, fríos y fáciles de tomar se presentan como una opción indispensable, tanto si salimos a comer fuera como si nos quedamos en casa. Una elección que cada vez genera más adeptos entre los defensores de una dieta ‘healthy’ y en la que cobra cada vez más importancia la innovación.Algunas de las empresas fabricantes de estos productos nos ayudan a entender las razones por las que debemos consumirlos, que son las mismas por las cuales representan un importante volumen de ventas, como constata el gráfico cedido por Nielsen.
Calse, por ejemplo, opina que “la razón por la que consumir estos productos es doble. En primer lugar, por el aspecto gastronómico, ya que en verano apetecen un buen gazpacho o salmorejo bien fresquitos, además, es una forma muy fácil y asequible para cualquier bolsillo tomar un entrante ligero en la comida o en la cena. Por otra parte, son productos muy saludables, propios de la dieta mediterránea. Por ejemplo, fuera de España se ha popularizado el nombre de gazpacho, pero el consumidor lo asocia con la noción saludable de ‘cold mediterranean soup’, es decir, con una sopa fría mediterránea que aporta los nutrientes, la fibra, las vitaminas y antioxidantes de las hortalizas y verduras frescas. Sin duda, este idea sobre el gazpacho es lo que está permitiendo su creciente popularidad dentro y fuera de nuestras fronteras. Además, no olvidemos que España es una potencia mundial como país turístico y a muchos de nuestros visitantes les encanta el gazpacho y el salmorejo, y se fidelizan cuando lo prueban en los bares y restaurantes durante sus vacaciones en nuestro país. Por todo ello, el crecimiento de la demanda es notable, sobre todo desde finales de 2013, cuando se empezó a superar la dura recesión sufrida entre finales de 2007 y 2013”.