James Mark Misajel dirige lo que llama “un multiespacio” donde se ubican desde una escuela de coctelería, una empresa de eventos y una licorería, donde se familiarizan los nuevos ‘bartenders’ desde todos los puntos de vista

La escuela ‘Mark Barmans’ (www.markbarmans.com) nació hace nueve años como una empresa de coctelería y soporte para las marcas que reclamaban su buen hacer y profesionalidad. Pero su creador, el ‘bartender’ James Mark Misajel, tenía claro que su creación tenía que ser más grande, algo más completo y más complejo: una escuela de coctelería con un espacio abierto al que fue añadiendo servicios y más servicios que completan esa creación artística que supone el día a día detrás de una barra en cualquier local.  

“Hace dos años inauguramos nuestro propio local y creamos un multiespacio que es una escuela de coctelería para llegar a todas las personas y darles la oportunidad de poder aprender a ser un buen barman”, explica el propio Misajel.

Cuando se le pregunta por las razones del proyecto, el ‘bartender’ siempre explica que esta escuela era uno de sus sueños de siempre porque “después de tantos años de preparación y de experiencia, queríamos enseñar todo lo que sabemos y compartirlo con los demás”.

Y no sólo quiere repartir entre sus alumnos sus conocimientos de mezcla y preparación, sino también los de su amor por controlar todo el proceso de creación desde que se elige una botella hasta que se sirve el trago preparado a un cliente. Por eso, entre las actividades que se han ido generando alrededor del núcleo de formación inicial hay también una licorería propia donde Misajel prepara su gama de destilados, especiales y a su gusto, que se utilizan después en su coctelera.

Y es que la producción de la destilería no es únicamente para los alumnos. Estos licores que nacen con una esencia casi personal pueden probarse en el propio cóctel bar de este peruano afincado en Madrid, donde se muestran todos los desarrollos y creaciones que van surgiendo en la escuela a ritmo de cóctel.

“Es un lugar igualmente donde hacemos catas especiales y presentaciones de productos”, se adelanta a explicar otra de las actividades que acoge el espacio.

Misajel empezó a pensar que la formación no era lo único que podía hacer para expandir su concepto de coctelería y decidió apostar por ofrecer al sector la posibilidad de crear un diseño integral, de nuevo ese concepto global de la barra, a los locales que estuvieran interesados en ofrecer cócteles.

“Empezamos asesorando a las barras de los locales por Madrid y ahora podemos montar una coctelería completa en cualquier bar que lo requiera, generando así nuestra propia demanda posterior”, puesto que su empresa también se dedica a la distribución de bebidas, como ya hemos explicado, y al material específico de coctelería al por mayor para los profesionales del sector.

Formación a jóvenes cocteleros, asesoramiento especializado, una destilería donde hacer sus propios licores y hasta un local bajo su mando, en el que hacer realidad todos esos sueños e invenciones que surgen entre clases y clases, no eran suficiente para el ‘bartender’ peruano, que quería diversificar todavía más su centro de ideas. 

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