Comité de Champagne_Bar Business
Foto cedida por el Comité Interprofessionnel du Vin de Champagne

España sigue ocupando un puesto preferente en las exportaciones de ‘champagne’ aunque los consumidores comienzan a decantarse por nuevos elaboradores y espumosos más allá del brut

Es una de las bebidas con más prestigio y ‘glamour’ que existen. Siempre asociada a la elegancia y al estilo, los años no parecen afectarla sino convertirla en objeto de deseo. El ‘champagne’ sigue siendo la joya de la corona entre los vinos espumosos, el invitado imprescindible en eventos de postín, bebida frecuente en casas reales desde hace siglos y elemento de distinción en todo el mundo. Esa tendencia continúa al alza en nuestro país, que representa el noveno mercado y donde llega el 3% de las exportaciones de ‘champagne’. Según los datos facilitados por el Comité Interprofessionnel du Vin de Champagne, en 2016 se vendieron 3.994.176 botellas, un 2,8% más que el año anterior, por un valor de 75,3 millones de euros (un 1,3% más que en 2015). Aunque el rosado sigue escalando posiciones entre los tipos de ‘champagne’ preferidos por los consumidores, ocho de cada diez botellas consumidas son brut. Thibaut Le Mailloux, director de comunicación del Comité Interprofessionnel du Vin de Champagne, cree que “el champagne brut non millésimé es el perfecto representante de la singularidad de la Champagne: se elabora, en general, con un ensamblaje de cepas, de ‘crus’ y de añadas, una de las originalidades de este vino. Este principio de ensamblaje ofrece a un mismo tiempo un sabor afrutado y ligero, con fuerza y elegancia, y una gran diversidad de aromas. Además al añadírsele vinos de reserva al ensamblaje se hace más complejo, dando una gran persistencia en la boca. Es el ‘champagne’ mas versátil y el que más agrada a la mayoría de consumidores”.

MÁS MOMENTOS DE CONSUMO
En los años de mayor recesión de nuestro país, este sector se vio fuertemente afectado al ser una categoría de lujo, pero las empresas contactadas por Bar Business creen que ya se está recuperando y continúa creciendo.
Según G. H. Mumm, las previsiones de crecimiento se sitúan a un 5% gracias, en parte, a la apuesta por “innovar en propuestas de consumo diferentes y en momentos distintos a donde pueda estar la competencia” para lo que proponen experiencias de marca diferentes con las que “conseguir que el ‘champagne’ sea una alternativa a la cerveza y el vino en momentos como el aperitivo”. Esta opinión también concuerda con la de Jordi Monroig, ‘brand ambassador’ de Louis Roederer, en la cartera de Primeras Marcas, quien cree que hay “dos tendencias que marcan nuestro mercado: por una parte, la turística, con la aparición de ciertos ‘champagne’ semisecos, que generalmente los turistas aprecian mucho con hielo en una terraza y, por otra, un incremento en el número de terrazas en zonas de interior, alejadas de la costa, como por ejemplo en azoteas de grandes hoteles, que crean zonas ‘chill out’ muy agradables, ideales para el ‘champagne’”.
Desde Vinos Herederos del Marqués de Riscal, comercializadora de Laurent-Perrier, apuntan a que el crecimiento también se ha dado gracias a “un mayor conocimiento del sector, ahora existe un consumo diario de ‘champagne’ por copas”; mientras que Fernando Mendieta, ‘brand manager ‘de Bodegas Habla, la empresa que ha lanzado Moses Nº2 Edition, cree que se están haciendo “vinos base más frescos, muy frutales pero elegantes, fáciles de beber desde el primer momento”. 

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