El mercado de sopas frías no deja de reinventarse, lanzando novedades. Sin embargo, las recetas tradicionales del gazpacho y el salmorejo siguen liderando las ventas en el mercado español

Con la llegada del calor, las ventas de sopas frías se disparan. Es una forma fácil y muy nutritiva de hidratarse, además de contribuir a la ingesta diaria de frutas y hortalizas. En la categoría de sopas frías se incluyen todas las recetas más o menos líquidas que puedan consumirse refrigeradas, como ajoblanco, ‘vichissoise’, sopa de sandía, melón, zanahoria o licuado de cualquier fruta y hortaliza. Sin embargo, el gazpacho y el salmorejo siguen siendo las grandes estrellas de este ‘ranking’, con crecimientos anuales entorno al 10% y protagonizando las ventas por valor y por volumen. Según los datos facilitados por la consultora IRi Worlwide, tomando como referencia el TAM a abril de 2022, el gazpacho alcanzó unas ventas en volumen de 68.641.370 litros; esto es, un 8,8% superior al año anterior, lo que representó unas ventas por valor de casi 140,7 millones de euros. A gran distancia se encuentra el salmorejo, que superó los 20 millones de litros vendidos (+10,9%), situándose por encima de los 52 millones de euros. En una cifra muy residual se encuentran el resto de sopas frías, que incluyen sopas de pescado, sopas de verdura o ajoblanco, con unas ventas por volumen de 638.665 litros que apenas han superado los 2 millones de euros. Sin embargo, llama la atención el espectacular crecimiento que representa esta subcategoría, ya que según reflejan los datos de la consultora, el crecimiento en la demanda superó el 28% con respecto al año anterior. Aun así, son “productos más minoritarios que representan un porcentaje mucho menor del volumen total”, recuerda Javier Valle, secretario general de Zumos y Gazpachos de España, la Asociación Nacional de Fabricantes de Zumos y Gazpachos que lleva más de 40 años defendiendo los intereses de los principales productores de nuestro país, además de asesorar, informar e impulsar la evolución, innovación, optimización y sostenibilidad del sector. Cierto es que el año de la pandemia creció su consumo en hogar, aunque se trata de una “consolidación histórica”. En el caso de la hostelería, Javier Valle mantiene que el consumo es principal en ambos casos, aunque en hostelería, restauración y ‘catering’ es más habitual en establecimientos de gran afluencia de público: “La incertidumbre vivida en el sector de la hostelería ha afectado, evidentemente, a aquellas empresas que comercializaban gazpacho o salmorejo a establecimientos de Horeca; si bien es verdad, que el volumen en Horeca de la categoría es menor que en el canal doméstico. Las excelentes propiedades nutricionales del producto y su gran poder hidratante lo convierten en un gran aliado a continuar promoviendo también a través de este canal que, afortunadamente, se recupera y acerca a niveles prepandemia”. 

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