Este producto ha sido reconocido por su densidad, cremosidad, sabor láctico, textura y resistencia al calor, factores fundamentales en la gastronomía

El queso es un ingrediente básico en las cocinas de los restaurantes y en concreto el queso crema es uno de los más versátiles ya que se puede utilizar tanto en recetas dulces como saladas. Consciente de ello y, en su compromiso con la innovación gastronómica, Makro ha creado una novedosa receta de queso crema marca Makro Chef que ha sido reconocida como “Sabor del Año Restauración 2022” en los premios Sabor del Año Restauración, que se conceden a los productos de alimentación destinados al canal Horeca.  

Se trata de un producto que se caracteriza por su densidad, cremosidad, sabor láctico, textura y sobre todo resistencia al calor, cualidad muy valorada en las cocinas profesionales. El queso crema Makro Chef nació como respuesta a la necesidad del canal Horeca de contar con una gama de alta calidad de este alimento gastronómico tan popular, y al que Makro se ha encargado de potenciar y orientar hacia la comodidad y versatilidad.

Se presenta en formatos adaptados a la hostelería, en tarrinas de 400 g (versión natural y sin lactosa), para aquellos que la consumen de forma ocasional, evitando así la merma del producto, y cubos de 2 Kg y 5 Kg, tamaños que aseguran la rentabilidad del producto. Para ponérselo más fácil al chef y orientarle sobre el rendimiento del producto, en el propio envase se indica el número de porciones aproximadas para cada formato.

La receta de la crema de queso Makro Chef surge tras un proceso de investigación y elaboración liderado por un chef experto, en el que se buscaba conseguir un producto de alta calidad incorporando además unas materias primas de excepción. Para ello, se han cumplido requisitos que garantizasen altos estándares, con pruebas de diferentes ingredientes, temperaturas y utensilios.  El resultado es una receta final cremosa, untuosa y fácil de utilizar, convirtiendo esta crema en un producto muy versátil para elaborar recetas dulces como tartas de queso, helados o mousse y también para recetas saladas como ‘tostas’, ‘sushi’, bocadillos, canapés o rellenos de masas.

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