La marca, que ya impulsa este programa -que inicia su octava edición- a través de distintos Ayuntamientos en España, espera desarrollar la iniciativa a través de 200 nuevos operadores a lo largo del año. Soy Frigo ofrece una oportunidad laboral a jóvenes y a colectivos en riesgo de exclusión social a través de la venta de helados, y tiene previsto impactar a más de 2.000 personas en 2022

El programa de ‘venta con propósito’ Soy Frigo, impulsado por Unilever a través de su marca de helados Frigo®, entra en una nueva fase y traslada el impacto social a nuevos escenarios de ocio a través de distintos acuerdos con empresas del sector privado. La iniciativa, impulsada por la célebre marca de helados Frigo, llega a su 8ª edición con el objetivo de generar un impacto positivo a más de 2.000 personas en 2022, ofreciendo formación y empleo a colectivos en situación de vulnerabilidad durante la campaña de verano. Desde 2015, Soy Frigo ha ayudado a más de 4.500 personas en España, 10.000 en Europa y 100.000 en todo el mundo.

Entre los colectivos a los que va dirigido el programa están los más jóvenes, a los que Soy Frigo concede en muchos casos su primera experiencia laboral, así como personas con algún tipo de discapacidad y mujeres víctimas de violencia de género. En este sentido, la compañía está ultimando acuerdos que permitirán introducir el proyecto en varios puntos como estadios y espacios deportivos.

Cristina Nadal, responsable de Soy Frigo en España, expone: “Estamos convencidos de que la venta con propósito es un valor para las compañías; es por eso que durante este año activaremos nuevos acuerdos con más de 200 operadores del sector privado para conseguir generar un impacto positivo a más de 2.000 personas de distintos colectivos”. Entre los nuevos escenarios que se incorporarán al programa a lo largo de este verano hay también parques temáticos, acuáticos y de ocio repartidos por toda la geografía española.

En 2022, Soy Frigo también amplía su ámbito de actuación reforzando el programa a nuevas comunidades autónomas. A lo largo del año, la iniciativa cerrará acuerdos con ayuntamientos catalanes, mallorquines y canarios, a través de nuevas asociaciones locales que trabajan con personas con riesgo de exclusión social.

En esta edición, además, el programa amplía la formación para participantes sobre atención comercial, habilidades de negociación, autoconfianza, concienciación medioambiental y manipulación de alimentos para los participantes, disponible desde el pasado 27 de junio a través de su web. Esta formación permitirá a los candidatos desempeñar su labor en un punto de venta Frigo, tanto dentro de espacios privados como en la vía pública a través del acuerdo con distintas administraciones públicas mediante diferentes formatos como quioscos y puntos de venta móviles: carritos solares, bicicletas o neveras portátiles.

Leer el artículo completo en la revista