La coctelería del Hotel Barceló en la Plaza de España de Madrid renueva su carta de cócteles con dos bases inamovibles: lo suyo es orgullo cañí y las “Noches Gatas” son su momento álgido de la semana

Siempre se ha dicho que de Madrid al cielo y en ese cielo madrileño se ha situado literalmente Garra Bar, la coctelería del Hotel Barceló, que al estar ubicada en el edificio Torre Madrid (en plena Plaza España) se ha convertido en la barra más alta de la capital. Y entre nubes y estrellas, sus creadores han apostado porque lo cañí se coma, se beba pero, sobre todo, se respire y se disfrute.

Ahora, su oferta de cócteles se renueva de la mano de Andrei Gherman como principal ejecutor, y responsable, de esa carta. “En Garra Bar, hacemos coctelería clásica, contemporánea, y de autor, más personal, con guiños innovadores sobre los tragos más habituales”, explican los responsables del local.

De hecho, entre los cócteles más demandados siempre están algunos clásicos como el ‘Dry Martini’, el ‘Old Fashioned’, el ‘Cosmopolitan’, los ‘Pritz’ y las ‘Margaritas’, pero también tragos que versionan las recetas más tradicionales como el genuino ‘Margarita picante con jalapeño’ o una más pasional con maracuyá.

La nueva propuesta del experto ‘bartender’ que lleva años revolucionando el panorama de la coctelería desde el Santamaría, en pleno barrio de Malasaña, busca que el que llegue a tocar el cielo de la Garra Bar realice una especie de vuelta al mundo a través de los cócteles. Eso sí, sin despegar los pies del genuino Madrid que está presente en su ‘Martínez’, con ‘gin’ tipo ‘Old Tom’, vermú, ‘bitter’ de naranja y licor de marrasquino; o en el ‘Rebujita’ con Fino y frutos rojos; o el ‘Martes y Trece’, a base de pacharán, melocotón y limón.

Y es que el vermú, ese objeto del deseo tan capitalino, llega a tener su apartado especial en la carta con tragos que se basan en él para ofrecer la parte más castiza del viaje.

El resto de paradas las elige cada cliente y las va marcando la coctelería internacional que se pone sobre la barra: “Viajamos por Italia con los ‘bitter’’; por España con el vermú; por México con el tequila; por Estados Unidos con los combinados más clásicos; por los países tropicales con tragos más exóticos…”.

Además, la oferta se completa con el destacado de cócteles sin alcohol, los ‘mocktails’, que también tratan de explotar en boca y en ojo mezclas de sabores y de colores diferentes para cada cliente. De esta forma se puede viajar desde el ‘Agua de Madriz’, con frutos rojos, miel, limón y naranja; al ‘Virgin Piña Colada’. Para los menos dados a la coctelera: hay vinos, cervezas, refrescos, cafés y una importante carta de champán que busca agarrar con fuerza a todos los que se acerquen a su barra.

Pero si algo caracteriza al local es que abandera uno de los ‘after-works’ más cotizados y canallas de Madrid, gracias a la mezcla perfecta que hace entre su carta de bebidas y la programación de música en directo, cuidada y pensada para todo tipo de público.

“Se proyecta un tipo de música diferente según el ambiente y la hora del día. Hay sesiones de ‘Djs’ varias veces por semana, algunos son de música más ‘electro’, otros más comerciales, y contamos el último jueves de cada mes con nuestras exitosas Noches Gatas”, aseguran desde el local madrileño.

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