Abre sus puertas en la Plaza de Colón con una gastronomía basada en el mejor producto y una exótica y rompedora decoración con plantas, motivos florales y animales exóticos

Madrid acelera. En plena y céntrica Plaza de Colón, abre sus puertas el restaurante gastronómico más exótico de la capital: Papúa Colón, estando al frente del mismo los empresarios Jorge Rivero Prados y Noel Duque Martínez.

Situado en la mítica Plaza de Colón de Madrid, junto al Teatro Fernán Gómez, Papúa Colón aúna la mejor gastronomía con una ubicación única y una decoración que no dejará indiferente a nadie.

El restaurante apuesta por una gastronomía basada en la tradición, el sabor y, sobre todo, la diversión, cariño e ilusión como ingrediente secreto. Al mando de los fogones se encuentra Andrés Castaño. Tras ser la mano derecha los últimos años (desde 2016) de Aurelio Morales, chef estrella Michelin del restaurante CEBO ubicado en el hotel Urban, el cocinero emprende el nuevo reto de llevar todo su conocimiento para hacer de Papúa uno de los referentes gastronómicos más importantes de Madrid. “Es un oportunidad importantísima e ilusionante asumir el reto de convertir Papúa Colón en un referente de la gastronomía y la diversión en pleno centro de la capital llevando a este la técnicas y procesos de la alta cocina de más rabiosa actualidad”, manifiesta el chef.

Con una carta variada y extensa para todos los públicos, para empezar propone platos como un bocado de ‘Ensalada César en rolls con “air Parmesano” y lima’; ‘Pasión por el foie donde encontramos fruta de la pasión rellena de mousse de foie caramelizada’; ‘Papas y batatas bravas Papúa Colón’ , o la posibilidad de elegir entre unas Croquetas de Cocido Madrileño, huevo cocido y mayonesa al Jerez o de Jamón Carrasco.

Entre los platos principales destacan los ‘Raviolis de langostinos como los hacía Joel Robuchon con ingredientes como Bullabesa, armagnac o trufa negra’; ‘Arroz bombita al “beurre blanc” con espárragos blancos y verdes y emulsión de jugo de ave asado’ o ‘Steack tartar “Jules Verne” de vaca vieja rubia gallega con aromas de sarmientos’.

Para los más golosos despunta la ‘Tarta de queso payoyo horneada con violeta de Madrid’ o la ‘Tarta de chocolate de masa quebrada rellena de helado, peta zetas y brownie’ terminada frente al cliente.

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