Los hoteleros y restauradores apuestan cada vez más por piezas diversas y que sirvan para todo, destacando su versatilidad e intentando sorprender al cliente

Se acabó lo de un plato azul hondo sobre un plato azul llano y acompañado de un cuenco azul. Los restaurantes y hoteles apuestan cada vez más por una mezcla de conceptos que no sólo se aprecia en la decoración misma de las piezas sino también en el uso que se les da. Y todo con un objetivo muy claro: sorprender al cliente con algo nuevo.

Este factor sorpresa, que se ha impuesto en la gastronomía desde hace años ya, no ha tardado en acabar calando en los productores de vajillas para estos negocios que han incorporado las últimas tendencias en decoración y moda para ir de la mano en las últimas propuestas gastronómicas que ya están en el mercado.

“Lo que se lleva en vajillas es el concepto “mix&match”, es decir, lo de utilizar diversas gamas para conseguir un efecto de sorpresa en el cliente va evolucionando y cada día se es más exigente en la multiplicidad de usos de cada uno de los elementos que se utilizan en el servicio”, explican desde la empresa Villeroy&Boch.

Para la compañía Klimer, lo que destaca en las últimas tendencias que han llegado al mercado es la gama de colores “mucho más naturales” y sobre todo, los “tonos mate”, alejándose de las tendencias de hace años en los que los platos destacaban por lo brillante de su cobertura.

Las características que más se demandan para Guerrero Claude, otro de los grupos punteros en el sector, es la textura “irregular, rústica, mezclada con platos lisos”. Ellos destacan una de sus marcas, Schönwald, “por sus adornos alegres que hacen que en la presentación en mesa nos trasmitan paz, comodidad, aire rústico y artesano”. De esta forma, se ven “platos coupé o alas, cuencos y vasos, artículos monocromáticos con otros decorados, e irregulares que subrayan una naturalidad” a la mesa. La misma empresa recuerda que la hostelería “marca ahora tendencia tanto o más que el sector del hogar al contrario de lo que ocurría hace unos 15 años y no sólo para la vajilla también para las costumbres de consumo o decoración”.

Eso sí, no todos los clientes buscan lo mismo, aunque las empresas coinciden en que a la hora de elegir, suelen optar por una marca que les aporte el mejor ratio posible en diseño, calidad, durabilidad y servicio… todo a un precio razonable. 

“Cada cliente debe encontrar el producto que realmente se adecue a sus múltiples necesidades en cualesquiera de los campos del sector Horeca, tanto en ‘fine dinning’ como en ‘banqueting’ o ‘catering’: en la calidad, la estética, la imagen de marca, el diseño y todo para conseguir  crear el ambiente que personalice y distinga a su local de la competencia”, aseguran en Villeroy&Boch.

 

 

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