Una propuesta pensada para disfrutar de su cocina en un formato ágil y accesible de lunes a viernes de 13:00 a 17:00 horas por 28€. La propuesta mantiene el protagonismo de las proteínas de alta calidad -tanto pescado como carne- para ofrecer una comida completa, equilibrada y pensada para salir plenamente satisfecho
En plena milla de oro madrileña, en la calle Recoletos, número 1, Li-Onna, el restaurante de cocina japonesa con alma latina, se ha convertido en uno de los espacios más singulares de la escena gastronómica de la capital.
Además de producto de primera calidad en los platos, a ello le acompaña un bonito diseño y una atmósfera glamourosa al son de un buen ritmo musical que ofrecen una experiencia con personalidad propia.
Ahora, Li-Onna traslada ese mismo espíritu al mediodía con su menú ejecutivo disponible de lunes a viernes de 13:00 a 17:00 horas por 28€. El menú ofrece una fórmula completa que incluye entrante, plato principal, postre y bebida, permitiendo descubrir algunos de los platos más representativos de la casa en un formato ágil y equilibrado. La selección de entrantes incluye creaciones que reflejan el carácter gastronómico del restaurante, como el Tataki de Res, los Tacos de Hamachi, la Tostada de Atún, los Langostinos Crujientes o el Arroz de Mariscos, platos donde la técnica japonesa se encuentra con guiños y matices de inspiración latina.
Entre los principales, el menú pone el foco en platos donde la proteína y la calidad del producto destacando el Salmón Gochugaru, elaborado con salmón noruego de primera calidad acompañado de cebolla encurtida y aguacate, una combinación que potencia la frescura y el carácter del plato. También sobresale el Solomillo Josper, procedente de vaca simental, una pieza especialmente jugosa que se cocina al Josper para intensificar todo su sabor. A estas opciones se suma la selección de sushi con el Salmón Uramaki y el Spicy Tuna Roll, dos propuestas que reflejan el equilibrio entre técnica japonesa y personalidad gastronómica de la casa.
Llegados a las propuestas dulces cualquier opción es deliciosa como la Tarta de Ube, el Chunky Monkey, Miso Sticky Toffee Pudding, la Tarta de Queso Li-Onna, el Banana Yuzu Cake, la Tarta de Chocolate o Mochis, además de sorbete o helado.
El menú se completa con refresco, agua o caña Mahou, configurando una propuesta pensada para quienes buscan una comida completa, equilibrada y rápida sin renunciar a la personalidad gastronómica del restaurante.
En Li-Onna, definen esta propuesta como “comida fina sin preámbulo”: una manera directa y elegante de disfrutar de algunos de sus platos más emblemáticos en un formato pensado para el ritmo de la semana laboral, donde la calidad del producto y el protagonismo de pescados y carnes garantizan una experiencia gastronómica completa incluso en formato de menú.




