El azar y la improvisación son malos consejeros. Establecer un orden, una organización y disponer de la voluntad de llevarlo a cabo son elementos esenciales en cualquier empresa. Un negocio de hostelería, no podía quedarse al margen de esta premisa. Diversas son las cuestiones a observar para la buena marcha del local y para conducirlo por la vía del éxito, como viene detallando en cada número Lucio Tanfi, barista-formador de la Università del Caffè di Spagna e Portogallo de la empresa illycaffè. Valiosas pautas a seguir por los profesionales, que en las presentes páginas se ocupan de poner en relieve la importancia de una buena organización de los turnos del equipo de trabajo en un local de hostelería.
Para una buena gestión no sólo es fundamental conseguir un equipo de personas cualificado, sino también lo es el saber cuándo hacerlas entrar en escena para conseguir que el equipo sea eficiente.
Precisamente de una correcta distribución de los turnos de trabajo depende la eficacia del negocio. Y para establecer los horarios de trabajo del personal de forma acertada se requiere la observancia de algunos aspectos como señala Tanfi. Uno de ellos es el estudio de los flujos de la clientela para poder individuar los momentos de mayor afluencia de público en el local; para lo que se aconseja realizar un pequeño gráfico, indicando la media de personas que entran en el establecimiento en cada franja horaria.
En esa planificación de los horarios se debe contemplar también, el trabajo a realizar antes de la apertura del local y el que se debe llevar a cabo una vez llegada la hora del cierre de la jornada. Se trata de momentos muy importantes para la realización de tareas de limpieza y de preparación de las máquinas del local y, por tanto, se deben programar con la misma atención que el resto de los turnos.

 

 

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