Las empresas del sector de las máquinas de hielo aseguran que los clientes piden, cada vez más, equipos que sean sostenibles y que produzcan de la manera más ecológica posible

El mundo se ha vuelto definitivamente verde y ecológico. Los tomates son ecológicos. Los coches son cada vez más verdes. Y hasta las cosas más transparentes, como el hielo, se demandan que sean de ese “color”, al menos en su concepción. Por eso, las empresas que fabrican máquinas de hielo tienen claro que la sostenibilidad medioambiental tiene que ser una de sus premisas a la hora de desarrollar nuevos equipamientos tanto para bares como para restaurantes, hoteles o supermercados y tiendas.

Da igual la forma y el tamaño, que la máquina sea grande o pequeña, se impone el hielo ecológico: “En la actualidad es un rasgo común de todo tipo de clientes que exigen más garantías ambientales, posibilidades de reciclaje y un mayor ahorro energético tanto en la producción como en la conservación del hielo”, explican desde ITV-Ice Makers, una compañía especializada en la producción de este tipo de equipamientos.

De hecho, desde este mismo año, la legislación europea (y la nacional) ha obligado a sustituir algunos de los gases refrigerantes utilizados hasta ahora por otros con impacto cero en la atmósfera: “ITV-Ice Makers ha afrontado esta transformación con la experiencia de su laboratorio de I+D, acreditado durante cuarenta años por decenas de patentes propias”.

Aunque ser ambientalmente sostenible no es la única demanda para estos equipamientos que hacen los profesionales de Horeca: “Las principales tendencias en la fabricación de máquinas de hielo para hostelería son tres: la incorporación de gases refrigerantes ecológicos, la utilización de acero inoxidable y el desarrollo de equipos cada vez más compactos”, explican desde Eurofred, uno de los distribuidores más importantes de equipos para hostelería.

La calidad que se exige al producto terminado se traslada tanto al agua que se emplea como al proceso de fabricación: “También se valora enormemente la disponibilidad del servicio, que no admite esperas ni incidencias que se prolonguen en el tiempo porque sería muy perjudicial para el usuario que busca fiabilidad tecnológica, facilidad en el manejo y estándares cada vez más exigentes de calidad, seguridad y sostenibilidad”, añade ITV-Ice Makers.

Pero si el diseño es importante, “equipos que no solo traten bien el producto, sino que, además, tengan acabados bonitos y robustos”, resume Eurofred, una de las novedades de estos años ha sido también pedir equipos “dimensionados a nivel frigorífico”: “Es decir, deben ser eficaces y tener en cuenta la temperatura de la zona geográfica en la que se encuentra el negocio. No es lo mismo producir hielo en el norte de España que en el sur”, añade esta misma compañía.

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