Aunque las máquinas de hielo son seguras de por sí, los fabricantes de estos equipos han apostado por incrementar las medidas de control tanto en la producción como en su uso. Calidad del hielo, facilidad de manejo de las máquinas y de mantenimiento, o eficiencia energética son algunas de las demandas de los profesionales de la hostelería más sano y seguro

La pandemia ha puesto de relieve la necesidad de controlar y vigilar los niveles sanitarios de todo, incluido el hielo que se pone en los refrescos o en los cócteles y también para mantener los alimentos. Por eso, las empresas que producen y comercializan estas máquinas de hielo han puesto especial cuidado en estos meses en mejorar los sistemas de higiene y hasta de control del agua. 

El concepto de la seguridad y la higiene es de vital importancia en el sector de la restauración y la hostería desde simpre, y más aún en estos tiempos que vivimos. Algo que además se ha unido a otro principio muy aclamado en todos los sectores en general, del que no podía encontrase ausente el sector hostelero, la sostenibilidad. Se demanda también ahorro energético tanto en las máquinas en sí como en la conservación del hielo. Y, por supuesto, robustez, diseño, facilidad de manejo y limpieza de estos equipos, tan esenciales en la vida de los establecimientos de hostelería. 

Asimismo se percibe una tendencia hacia aparatos más verdes y de proximidad. 

Adentrémos en este mundo productor de hielo para hostelería de la mano de algunos relevantes exponentes del sector.

Se trata de la única empresa española dedicada a la fabricación de máquinas productoras de hielo. Fundada en 1981, hoy su producción se destina en un 80% a la exportación, con clientes en 114 países. Cuenta con más de 40 patentes de procesos tecnológicos aplicados a sus diferentes modelos, diseñados para fabricar el hielo que demanda la hostelería y otros sectores de la alimentación y el ocio.

La empresa destaca que en este año de pandemia los clientes exigen a sus productos más garantías ambientales, posibilidades de reciclaje y un mayor ahorro energético tanto en la producción como en la conservación del hielo. 

Según la compañía valenciana, se valora enormemente la disponibilidad del servicio, que no admite esperas ni incidencias que se prolonguen en el tiempo ya que hosteleros y restauradores buscan, ante todo, fiabilidad tecnológica, facilidad en el manejo y estándares  cada vez más exigentes de calidad, seguridad y sostenibilidad.

Leer el artículo completo en la revista