En este nuevo año que comienza, y como viene siendo habitual, Lucio Tanfi, barista formador de la Università del Caffè di Spagna e Portogallo de illycaffè, brinda valiosas sugerencias para la buena marcha de los negocios de hostelería. En esta ocasión, aborda un importante tema a no descuidar por los profesionales como es la ropa o el uniforme de trabajo, ya que vestirse de un modo adecuado es mucho más que una cuestión de ‘look’ para ellos. La ropa de trabajo, además de ser funcional y cómoda, debe comunicar la identidad del local y la profesionalidad de los trabajadores. Una imagen adecuada para recibir a los clientes es una necesidad y, al mismo tiempo, un placer. Hay que cuidar desde el delantal hasta los zapatos, detalla Tanfi.
Cabe decir que no existe un traje o uniforme perfecto en sí mismo, pero sí adecuados al estilo del local y al tipo de clientela, y en función de ello se deberá elegir la vestimenta adapta.
No obstante, se pueden observar algunas pautas fundamentales, que además sirven para otros aspectos a tener en cuenta en un local.
Se puede afirmar que la atención en los detalles es una señal para los clientes de calidad y de mimo. Por ello, siempre hay que llevar trajes o uniformes bien limpios y planchados, prestando atención también a una serie de aspectos, como que no les falten algún botón, o que no esté descosido algún bolsillo, por ejemplo.
Igualmente, la sintonía en el traje de todos los empleados de un esta­ble­cimiento otorga una imagen ordenada. Normalmente en un local trabajan varias personas y su ropa de trabajo debe estar coordinada. Si no se quiere implantar un uniforme en sentido estricto de la palabra, es necesario que todos los trabajadores reciban las mismas indicaciones acerca de cómo vestirse y, por supuesto, que las respeten. Al respecto, se puede realizar una pequeña lista de normas y entregarla a todos los empleados.

 

 

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