El hielo es uno de los elementos claves en los sectores de restauración y hostelería. Cada vez más, la coctelería, pero también la extensión del consumo de refrescos y los nuevos retos gastronómicos, han convertido al cubito, en sus distintas formas y tamaños, en un básico del lugar que exige una profesionalización y automatización cada vez mayor. Eurofred, una de las empresas líderes de venta de máquinas de hielo, asegura que los profesionales de la restauración y hostelería “piden cada vez más robustez, rápida producción y últimamente, una mayor variedad en la gama” dentro de sus necesidades.
Esos tres aspectos podrían ser los mandamientos de las máquinas de hielo que llegan al mercado Horeca, pero además hay que añadir su objetivo de optimizar y mejorar el servicio en estos locales.
Lo primero en lo que se ponen de acuerdo las compañías del sector es en las ventajas de contar con una máquina expendedora de hielo propia. Hoshizaki España destaca que “el hielo es indispensable para el enfriamiento de las bebidas y solo hay dos opciones: tener un fabricador o comprar hielo a fabricantes industriales. Tener una máquina de hielo permite, primero, un ahorro económico importante pero también la calidad del hielo fabricado en el local es muy superior. Es más cristalino, estético, más fácil de manipular porque no está congelado por segunda vez”.
En Eurofred coindicen con las posibilidades que suma el restaurador y el hotelero si apuesta por tener su propia fuente de frío: “Los clientes tienen la posibilidad de escoger el cubito perfecto entre una amplia gama de productos. Además, cuentan con una producción propia que les permite prescindir de la compra a terceros como se daba en el pasado y pueden controlar así mejor el ‘stock’”.

Leer el artículo completo en la revista