El auge de la coctelería y de los negocios de ‘fast food’ han provocado un aumento de la venta de hielos más fragmentados frente al cubito tradicional

Los locales del sector de la hostelería y restauración han ganado en variedad y en la oferta que proponen al cliente. Y eso se nota en uno de los equipamientos fijos que ya están en cualquier local, ya sea un restaurante cinco estrellas o un bar pequeñito: la máquina de hielo. 

Los expertos aseguran que los profesionales son conscientes de la importancia que tienen estos equipos por la autonomía que les da “la disponibilidad total del servicio, que no admita esperas ni incidencias” a la hora de contar con cubitos, como aseguran los especialistas de ITV Ice Maker. Y le piden, cada vez más, versatilidad para crear distintos tipos de hielos pero también fiabilidad, rapidez y eficacia. 

Y “por eficaces quieren decir que no es lo mismo producir hielo según en qué zona geográfica porque es muy diferente Bilbao que Sevilla, dada la diferencia de temperatura. Por eso es importante que estén bien dimensionadas frigoríficamente”, explican desde Eurofred, una de las empresas del sector.

“Las necesidades de los clientes son muchas y muy diversas en función del tipo de negocio del que estemos hablando. Así hay que tener en cuenta si es cubito, ‘dice’, ‘triturado’, ‘nugget’, ‘cubelet’, etc., la producción del equipo, el sistema de distribución del hielo y hasta la capacidad de almacenamiento de cada uno de los locales”, aclara Scotsman, especialista en la fabricación de estas máquinas.

El sector se ha tenido que adaptar a una doble exigencia por parte de los clientes: la diversificación del producto, cada vez más variado, y las normativas higiénicas y medioambientales que llegan de Europa.

“Las tendencias actuales entre los fabricantes de máquinas de hielo están encaminadas a desarrollar equipos más eficientes, ya sea con la incorporación de nuevos gases, al desarrollo de grupos frigoríficos de menor consumo, a medidas cada vez más reducidas que se adapten a los nuevos locales y a fabricaciones con mayores medidas higiénico sanitarias”, enumera en Flonasa, que lleva décadas dedicada al frío.

Leer el artículo completo en la revista