Más allá del asfalto, del ruido, del frenesí y la vorágine de las horas punta, las ciudades también saben vivir de otra forma. Al menos Madrid, lo hace. Solo hay que acudir al número dos de la calle Corredera Baja de San Pablo para comprobarlo. En pleno centro de la capital, justo detrás de la mítica Gran Vía, acostumbrada a exhibir en sus salas cinematográficas, mundos de ilusión y fantasía, Gymage Terrace & Restaurant le hace la competencia, ofreciendo un espectáculo diario. Un oasis de paz y relax en el ático, contemplando el letrero del cine Capitol o el campanario de la Iglesia de San Martín, por ejemplo. Un mundo de contrastes en un espacio verde, con multitud de ambientes donde el tiempo se detiene y se disfruta, ya sea en la zona de restaurante, de copas, en la llamada parte ‘vip’, destinada también a la celebración de eventos, en el recinto de la piscina, con la que también cuenta el local, invitando a darse un chapuzón en los días calurosos, o descansando en sus cómodas camas tipo balinesas, para hacer soñar más aún a la clientela.
Gymage Terrace & Restaurant no es un lugar para describir, sino para vivir. Juzguen ustedes por sí mismos. No les defraudará en abosoluto.
Su espíritu se regocija de bienestar y calidad a precios asequibles para todos los bolsillos; porque Gymage Terrace & Restaurant sabe moverse al son del tiempo que le ha tocado vivir. Sólo así se llega lejos.

 

 

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