El sector ha donado más de un millón de litros durante la pandemia para abastecer a residencias y hospitales con envases que buscan conseguir el objetivo marcado de 100% reciclable en todos los ámbitos

El agua envasada sigue siendo un buen indicador de cuál es el estado de la sociedad. El sector ha visto como la incertidumbre política y económica de 2019 frenaba, en cierta medida, cinco años de crecimiento constante en el consumo y venta de este producto aunque lograron cerrar ese ejercicio sin pérdidas y con ligeros repuntes en algunas variedades.

El ‘ranking’ de 2019 sitúa a España como el cuarto país de la Unión Europea en términos de producción de aguas minerales, con alrededor de 6.300 millones de litros envasados, lo que hace que este líquido siga siendo la bebida embotellada más consumida por los españoles, con una cuota del 44,9% del volumen de litros y un consumo per cápita de 134 litros, según datos de la Asociación de Aguas Minerales de España (Aneabe).

La pandemia producida por el Covid-19 ha vuelto a demostrar la importancia de este sector. Pese a la situación que se estaba viviendo, hasta marzo de 2020 se había producido un incremento del 3,38% de las ventas de envasadas respecto al año anterior, según los datos facilitados por Nielsen, pasando de 4,6 millones de litros a 4,7 millones en 12 meses.

Como advierte Jaime Lecuona, consultor de Nielsen, “el análisis del año debe detenerse con atención en el periodo del Covid-19, donde el agua “regular” y en formatos grandes es lo que más crece, mientras se penaliza mucho el consumo de formatos individuales por la ausencia de ocasiones de consumo on the go” debido al cierre de los establecimientos de hostelería y restauración.

De esta forma, se han visto incrementadas las ventas en los formatos que son más consumidos en los hogares, como las garrafas y los tamaños grandes, y han caído otro tipo de envases más ligados a restaurantes y hostelería (envases individuales o de cristal).

Pero el sector del agua, símbolo de vida, no podía permanecer al margen de esta tragedia y los productores han trabajado mucho para garantizar la demanda de agua mineral envasada extra que se ha producido en hospitales y residencias, un número muy importante que ha obligado a un trabajo extra para que no faltara en ningún momento la correcta hidratación de los enfermos y de los trabajadores, de forma segura y evitando cualquier riesgo de contagio.

“Lo más consumido en estos casos ha sido la botella individual, con cierre hermético, de un solo uso y que cumple una estricta normativa de seguridad alimentaria e higiene”, explica Irene Zafra, secretaria general de Aneabe.

Además, en los momentos más críticos que ha vivido el país, los empresarios de agua envasada donaron más de un millón de litros en toda España a hospitales, centros sanitarios, residencias de mayores, albergues y unidades de emergencia construidas para atender a los afectados por el coronavirus, a través del acuerdo que tienen con la Cruz Roja, por el que se creó el llamado Banco Solidario de Agua.

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