Foto: Foto cedida por Ostelea Tourism Management School

El sector exige una formación más profesional de los trabajadores: 6 de cada 10 españoles trabaja directa o indirectamente en turismo. Los requisitos del trabajador pasan por conocer y fidelizar al cliente, personalizar la propuesta de valor, estar en constante formación o digitalizar los procesos, entre otras cuestiones

El turismo es un sector estratégico para la economía española y gran generador de empleo. De hecho, más del 65% de los españoles trabajan directa o indirectamente en empleos relacionados con el turismo.

La pandemia ha asestado un duro golpe a esta potente industria y muchos puestos de trabajo se han perdido, lamentablemente. Pero, el panorama empieza a cambiar. A tenor de la información facilitada por Ostelea Tourism Management School, la recuperación del empleo en 2021 se ha situado solo en 0,7%, aunque en 2022 se prevé ya un repunte del 18%, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC).

Sin embargo, a pesar de que el sector turístico es uno de los motores de la economía española, se enfrenta a un problema de intrusismo profesional. Mientras aumenta la demanda de servicios del turismo, la falta de profesionales con estudios cualificados amenaza al sector. Disponer de formación superior enfocada en especialización y profesionalización es clave para tener los conocimientos y herramientas necesarios para tratar con el cliente. De todos modos, El World Travel & Tourism Council estima que el turismo provocará la creación de cerca de 330.000 empleos hasta 2027 en España. Según Ostelea, los profesionales que estén mejor preparados podrán optar a los nuevos puestos emergentes que surgirán en un futuro.

La industria del turismo es muy dinámica y cambiante, así como los perfiles de los profesionales que trabajan en la misma. El imparable ascenso de las tecnologías hace que se generen nuevos perfiles laborales. En este sentido, el futuro del sector reclama unas cualidades específicas entre sus trabajadores. Según Ostelea, estos requisitos son: la capacidad de desarrollar varias tareas a la vez, conocer y fidelizar al cliente, personalizar la propuesta de valor, estar en constante formación, digitalizar los procesos, habilidades tecnológicas o capacidad de comunicación. El mundo se está digitalizando, y con él, los perfiles laborales.

A pesar de que la oferta formativa del sector turístico ha aumentado en los últimos años, el déficit de profesionales sigue siendo el mayor problema del sector. Los empresarios del sector se muestran cada vez más preocupados por la escasez de trabajadores cualificados para cubrir determinados perfiles profesionales.

Sin embargo, los expertos del sector tienen esperanza en conseguir personal más preparado a largo plazo. “Teniendo en cuenta que en España falta personal especializado para el sector turístico y, aun así, el sector representa el 14,8% del PIB nacional. Si la formación del personal aumenta, este gesto se vería reflejado en los números del país” afirma Ostelea Tourism Management School.