La cadena de restauración artesanal, que ronda los noventa años de edad, propone una vuelta a lo reconocible presentando Egg Sandwich, que es una declaración de principios: un producto limpio, honesto y de una estética impecable que no necesita filtros para destacar
Este lanzamiento de Rodilla se posiciona como una respuesta directa a un panorama gastronómico donde parece que “más es mejor” -con cartas infinitas, sándwiches de capas interminables y salsas que ocultan el verdadero sabor del producto-. Egg Sandwich es el resultado de una búsqueda minuciosa para conseguir la textura más suave y delicada jamás creada en la casa. El protagonista es un pan blanco perfecto, casi etéreo, que sirve de lienzo para un relleno de amarillo intenso, limpio y uniforme.
Frente a la tendencia de sándwiches recargados, Rodilla propone una receta de sabor exótico y suave basada en la precisión: una base de huevo y mayonesa de máxima calidad, matizada con el frescor del cebollino y el punto justo de pimienta negra. No hay salsas cayendo, no hay caos; solo la armonía de ingredientes seleccionados que se funden en el paladar.
Este lanzamiento responde a una corriente global que valora la transparencia y la honestidad en el plato. Visualmente, el sándwich destaca por su geometría impecable. Es la respuesta de Rodilla a quienes buscan un producto premium que sea, a la vez, funcional y cómodo. Ideal para cualquier momento del día, es un gran aliado del ritmo urbano.
“Con el Egg Sandwich hemos querido volver al origen de nuestra maestría: hacer de lo sencillo algo extraordinario. Partiendo un ingrediente básico de la gastronomía como el huevo, de primera calidad, la nueva creación constituye una pieza de precisión donde cada de cebollino y cada toque de pimienta tienen una razón de ser. Es, sencillamente, la perfección de Rodilla hecha sándwich”, explican desde la marca.
El nuevo Egg Sandwich está disponible en todos los establecimientos de la red Rodilla ya a través de sus canales de delivery.





