El turrón sigue siendo el gran protagonista en las fiestas navideñas. Crecen nuevas recetas y formatos, con los que se trata de eliminar su estacionalidad

Tradicionalmente, las fechas navideñas están muy vinculadas al consumo de ciertos dulces. Y, aunque hoy en día podemos encontrar casi cualquier elaboración a lo largo del año, lo cierto es que hay algunos productos con una marcada estacionalidad. Es el caso de los turrones y mazapanes, que destacan muy por encima de otras referencias, también ampliamente consumidas en Navidad, como son los polvorones, pralinés y chocolateados, grageas, panettones, pandoros, neulas o galletas. Durante la última campaña de 2021, la ciudad alicantina de Xixona-Jijona contribuyó al total de este mercado con una producción total de cerca de 18.000 toneladas de producto, entre todas sus referencias, lo que representó un alto porcentaje sobre el total del mercado navideño. Las más destacadas por popularidad y tradición fueron las variedades de Turrón de Jijona y Turrón de Alicante (Indicación Geográfica Protegida, o IGP), con una producción aproximada de 4.600 toneladas de turrón, como nos cuenta Federico Moncunill Gallo, secretario general del GRIGPJTA, el Consejo Regulador de la IGPs Jijona y Turrón de Alicante. Coincide con los datos que se extraen del Informe Anual 2021, publicado por Produlce, la Asociación Española del Dulce, donde se demuestra que, tras la incertidumbre vivida durante la campaña 2020, el año pasado el sector creció con fuerza, facturando 313 millones de euros en la venta de turrones y mazapanes; un 7,6% más que el período anterior. “La estacionalidad de las ventas de turrón se concentra, históricamente, durante el periodo que comprende la pascua navideña, entre los meses de noviembre y enero. El turrón es un producto típico y genuino del territorio español y, aunque otros países pueden elaborar productos similares, está acreditado que España es el tercer productor a nivel mundial del ingrediente mayoritario del mismo; es decir, la almendra. En este sentido, los turroneros españoles siempre han tenido a su alcance la almendra y la miel (fruto de un ciclo agrícola del cultivo) para su elaboración; a diferencia de otros países, que han tenido que importarla para su fabricación. De ahí que seamos el primer país en producción de turrones a nivel mundial”, apunta Moncunill. Los datos que maneja el Consejo Regulador indican que el 87% de la producción de turrón se destina al mercado interior, mientras que el 3% tiene como destino la Unión Europea, y un 10% corresponde al mercado exterior. Entre los principales países receptores de este producto tradicionalmente navideño se encuentran Estados Unidos, Cuba, Chile, Argentina y Panamá. Y dentro de la Unión Europea: Francia, Portugal, Alemania, Bélgica y Reino Unido. 

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