Es sabido por todos que, los años son garantía de experiencia y sabiduría, pero la juventud tiene algo mágico y único que pervive junto a nosotros para siempre y nos hace evocar esos recuerdos una y otra vez. Los mejores años de nuestra vida. Un símil que se puede comparar con el espíritu de los vinos jóvenes, su atractivo fresco e inquieto y su, cada vez más, importante acogida entre profesionales de la hostelería y consumidores.Así, lo confirman las bodegas con las que ha contactado Bar Business. Desde Bodegas Raimat, por ejemplo afirman que “la aceptación es muy buena. El consumidor necesita y está ávido de vinos fáciles de entender , por eso los vinos jóvenes y afrutados pero con calidad siguen en auge”. Desde Bodegas Ribas de Cúa aseguran que “el vino joven ha ganado cuota de mercado, está siendo más demandado y la tendencia seguirá manteniéndose. Son vinos muy bien acogidos, tanto por el público en general como por los profesionales, ya que la relación calidad-precio es muy adecuada”. Por su parte, desde Bodegas Emilio Moro explican esta acogida argumentando que “debido a la entrada en el mercado de nuevos consumidores y a la delicada situación económica, mucha gente se ha inclinado hacia los vinos jóvenes y han descubierto que se pueden hacer grandes cosas a precios limitados. El mercado del vino joven sigue teniendo tirón desde el punto de vista nacional e internacional. Por otro lado, los vinos jóvenes son sencillos, sin complicaciones pero aromáticamente muy atractivos. Son ideales para iniciarse en el consumo de vinos”.
Un vino joven es aquel que no ha tenido ningún contacto con barrica. Después del proceso de fermentación es embotellado y está listo para consumir; da igual si es blanco, tinto o rosado. Entre las cualidades que los expertos destacan como atributos imprescindibles para ser un vino joven el grupo Félix Solís Avantis opina que “los vinos jóvenes deben destacar por su aroma y sabor, deben ser frescos, aromáticos y con una graduación alcohólica no superior a los 13 ó 13,5 % vol.”. Desde Bodegas Franco-Españolas, Carlos Estecha, director técnico de la misma, apunta que “un vino joven para ser comercializado como tal, debe expresar la frescura de una cosecha reciente y la tipicidad que aportan tanto las variedades como el tipo de elaboración. Por ejemplo, un vino tinto joven elaborado por sistema de maceración carbónica tiene una diferencia sustancial en cata respecto al sistema de elaboración basado en el despalillado y la molturación previos a la fermentación alcohólica”.

 

 

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