No es fruto del azar. Cada detalle de su venida al mundo ha sido estudiado a conciencia. Se buscaba un producto de alta calidad y de valor añadido en el mercado. Su origen se encuentra en Perú, concretamente, en la región de Cusco, al sureste del país, porque en los Andes se daban las condiciones que garantizan una producción de calidad única en el mundo. Así, con estas premisas iniciales nacía Cusqueña en el año 1908. Una cerveza premium peruana elaborada en un exclusivo entorno natural. De hecho, los ingredientes de su elaboración llevan el éxito en su ADN: una altura de 3.400 metros, un aire puro y fresco todo el año; el agua cristalina que proviene de manantiales y glaciares; y la tradición agrícola de las fértiles terrazas de la Sierra Andina. 

La cerveza Cusqueña, 100% cebada malteada, se caracteriza por su calidad superior y su toque distintivo de sabor a caramelo y notas cítricas exaltadas por la pureza del agua de los Andes, y su sabor ideal resultado de la experiencia gastronómica peruana en el manejo de materias primas de alta calidad.

Cusqueña, en el ‘portfolio’ de la empresa Iberlicor, se presenta en el mercado español con cuatro variedades diferentes ofreciendo una elección premium al consumidor, que combinan a la perfección con variados productos y platos gastronómicos.

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