Hemingway Gin & Cocktail Bar abrió sus puertas hace solo unos meses en Barcelona para crear, de la mano del ‘bartender’ Luca Izzo, una amplia carta maridada con tapas saladas y dulces. Una delicia para tomar un trago a cualquier hora del día

Ernest Hemingway es uno de los culpables de que combinados como el ‘Mojito’ o el ‘Daiquiri’ hayan llegado a cualquier parte del mundo casi con la misma esencia que se preparan en Cuba. Pero en realidad lo que enamoraba al escritor estadounidense eran esas mezclas con misterio que desvelan los secretos mejor guardados de cada sociedad en la que surgían.

De hecho, solía decir que “si quieres aprender una cultura, pásate las noches en sus bares”.

Con ese espíritu, a mitad camino entre el homenaje a un gran bebedor de cócteles y el mostrar los secretos de esa cultura de bar, nació en Barcelona el Hemingway Gin & Cocktail Bar el 4 de agosto de 2017.

El barman Luca Izzo llevaba más de un año dándole vueltas al proyecto. Buscaba un lugar pequeño, íntimo, donde desarrollar sus últimas creaciones y que no tuviera nada que ver con la otra coctelería que regenta en la Ciudad Condal, el Old Fashioned.

Y cuando completó el dibujo del nuevo bar, sabía que el nombre no iba a estar sólo en el cartel que cuelga a la entrada. Hemingway, un enamorado de España y un loco de la coctelería y la buena comida, ha acabado inspirado cada rincón del local y de la carta.

Izzo explica que quería crear un lugar al que al mismo Hemingway le hubiera gustado acudir cada noche, al atardecer, a tomarse un cóctel diferente en cada visita.

Los clientes pueden sentir la personalidad del escritor estadounidense a cada paso: en la madera empleada, donde están grabadas sus obras, en el menú presentado en una pequeña agenda parecida a la que utilizaba y sobre todo en un primer cóctel que es un ‘twist’ del ‘Daiquiri’ de Hemingway y se sirve de una manera bastante especial. Si hasta en el baño, el cliente puede escuchar la voz del escritor nada más entrar.

Uno de los elementos más importantes de la composición del Hemingway Gin & Cocktail Bar es la barra. Desde cualquier rincón del bar se puede observar la barra que se sostiene con una estructura de cobre, un material elegido adrede para dar la sensación de nobleza, de local de gran importancia a la vez que de la máxima calidez, tal y como se desprendía de la personalidad del escritor.

La carta está compuesta por 38 cócteles que se suelen renovar cada ocho meses en función de las creaciones que va desarrollando el equipo de Luca Izzo.

El 85% de las mezclas son propias, de las llamadas de autor, marca de la casa y fruto del aprendizaje diario que es el lema del ‘bartender’ en todo lo que hace. El resto, se divide entre ‘twist’ de tragos clásicos que no faltan en ningún momento.

Izzo reconoce que es un tipo de coctelería bastante innovadora en cuanto al uso de productos muy diferentes, en las decoraciones y sobre todo en la cristalería que se utiliza para el ‘perfect service’, siempre sorprendente y relacionado con la temática del cóctel.

Las mezclas no llevan nunca ‘bitters’, aunque se trate de las clásicas recetas que sí solían utilizarlos, y más bien se tiende a usar tinturas que se realizan en la propia ‘cocina’ del Hemingway.

El servicio es uno de los temas más cuidados de todo local,  puesto que su responsable cree que en la coctelería, cualquier pequeño detalle es clave para que el cliente aprecie lo que supone la creación de esa bebida.

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