Tras albergar durante casi un centenar de años una carnicería, el local de la madrileña calle Espíritu Santo ha sido transformado por Adrián Rojas y Roberto Quirant en un espacio funcional donde poder adquirir carne y degustarla

El mítico local de la madrileña calle Espíritu Santo, tras albergar durante un centenar de años una carnicería, se convierte en un nuevo concepto gastronómico gracias a dos jóvenes cocineros con mucho amor por la carne y la máxima calidad del producto.

Adrián Rojas, que vive desde hace ocho años en el barrio de Malasaña, se enamoró del local y quiso recuperar su naturaleza creando un nuevo concepto de carnicería en el que poder dar rienda suelta a su cocina. Como buen argentino, es amante de la carne y junto con Roberto Quirant, con el que compartía fuegos en el restaurante estrella Michelin Punto Mx, crearon Casa 28, un espacio donde además de poder adquirir embutidos y carnes de máxima calidad, se pueden degustar en el local con elaboraciones donde el producto es el protagonista.

Junto con los grandes éxitos como son la cecina de buey o de vaca o el ‘steak tartar’ de cadera de buey del proveedor El Capricho, Casa 28 cuenta con recetas propias, como la costilla a baja temperatura, la panceta con un toque crujiente, el secreto ibérico servido con boniato o la entraña de novillo con chile toreados. Además de las carnes, se cuidan tanto las verduras que acompañan los platos, traídas del huerto orgánico de la Retamilla, como las conservas ‘gourmet’ y los quesos selectos.

La reforma del local ha corrido a cargo del estudio Naza, que ha intentado mantener lo máximo posible la estructura original haciendo pequeños cambios para crear un espacio original con un toque ecléctico, mezclando mármol en las paredes precedente del mostrador de la antigua carnicería con una gran estructura de madera, que aporta calidez y funciona a modo de barra de degustación.

En la fachada se ha mantenido el rótulo de “Carnicería y Salchichería”, destacando a través del pulido las letras “Ca” y “Sa” iniciales de cada palabra y el número “28”, conformando así el nombre del actual negocio.

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