Este establecimiento rinde homenaje a las casas de comidas de toda la vida exaltando la materia prima y las recetas clásicas que tanto gustan. Cuenta con una zona de barra donde disfrutar del tardeo más animado, tomar el aperitivo o ver el partido, un comedor principal y distintos reservados

Candela Madrid, con esencia de las auténticas casas de comidas, acaba de abrir sus puertas en el número 1 de la calle Uruguay, del distrito madrileño de Chamartín. 

Esta inauguración cuenta con un equipo de excepción. José María Ibáñez, alma de Semon durante 13 años, es el chef ejecutivo que trae consigo su amplia experiencia en comedores de la talla de Jockey y Akelarre, su filosofía culinaria de respeto al producto y a la tradición y algunas de sus recetas más célebres, como las albóndigas con colmenillas. Al frente de los fogones de Candela Madrid se encuentra Pedro González Rial, exjefe de cocina el algunos de los restaurantes del Grupo Oter, mientras que de la partida de dulces y de darle el toque más contemporáneo a la propuesta se ocupa su segundo, Jorge Pérez-Juste, formado en El Celler de Can Roca. Un ‘team’ que practica una cocina honesta y de temporada, de extraordinario producto, y elaboración en el propio restaurante. 

Junto a las albóndigas con colmenillas, llamadas a ser uno de los ‘hits’ de esta nueva enseña, el comensal puede disfrutar de otras propuestas de altura como la ensaladilla rusa con langostinos, las croquetas de jamón, el matrimonio de anchoas, las alcachofas crujientes, los huevos con trufa, la tortilla de patatas estilo Betanzos, el rabo de toro -al estilo cordobés y sin harina-, sus callos a la madrileña -con pata, mucho morro y el punto justo de picante-, el ‘foie micuit’ hecho en casa, un ‘steak tartar’ elaborado a la vista del cliente y acompañado de patatas suflé, además de variados arroces, y postres caseros para terminar. Propuestas culinarias que pueden acompañarse con algunas de las 25 referencias vinícolas de excelente relación calidad-precio que tienen en el local, las cuales apuestan por vinos de autor y de denominaciones de origen menos habituales como Toro, Bierzo o Ribera Sacra, entre otras. 

El local presenta dos ambientes diferenciados. En la planta superior o planta calle se encuentra la zona de barra, con mesas altas y pantallas para ver el fútbol. Aquí funciona, en horario ininterrumpido, una carta de formato más informal que se completa con una amplia lista de cócteles tanto clásicos como contemporáneos y con actuaciones para animar el tardeo. La planta inferior, por su parte, alberga una sala más formal, con horario y carta de restaurante y con capacidad para 20 comensales y 6 más en una mesa apartada con vistas a la cocina. Dispone además de dos reservados para 10 y 6 personas respectivamente y de servicio de ‘delivery’.  

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