Los cócteles reflexivos de Borja Insa y su Moonlight (e)xperimental bar, en esta ocasión con ‘whisky’ americano

La inquietud, la reflexión, el preguntarse continuamente y sentirse vivo es la línea a seguir por el ‘bartender’ aragonés y de formación autodidacta, Borja Insa, y por su local Moonlight (e)xperimental bar, del que es copropietario. Local zaragozano que abrió en 2019 buscando siempre experimentar con nuevos sabores e ingredientes.

Tal y como apunta Borja, en su local y en su mente no existen límites para el cóctel, y junto con su equipo trabajan para redefinir sus límites.

Preguntas que retumban en su cabeza constantemente son:

– ¿Si servimos un bloody mary en un plato deja de ser un cóctel?

– ¿Una cuchara puede ser una herramienta perfecta para degustar con calma un cóctel?

-¿Podemos usar humor, incomodidad, tiempo o reflexión como ingredientes de un trago?

-Sabiendo que en Mesopotamia ya existían bares, ¿realmente cuál es la evolución en el bar?

Preguntas que traslada a sus creaciones. Tanto él como su equipo siguen el mantra “Piensa, Idiota”, partiendo de la base de que en ningún momento deben dejan de replantearse todo, ya que en caso contrario se convertirán en un local convencional. Incluso en ocasiones para quienes visitan su barra se plantean preguntas, pues algunos de sus tragos te invitan a pensar y tomar decisiones.

Acaban de lanzar un Menú Degustación donde todo son cócteles, pero también son preguntas, reflexiones y juegos, como su “New York Sour de melocotón” o el pase de “Maíz”, cócteles en platos, una ostra líquida, Pisco Sour crujiente y muchas más locuras.

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