Olga Vázquez, propietaria del restaurante Oslo, abre este nuevo local, de estilo tradicional valenciano e inspiración art decó y art nouveau. Este nuevo espacio está pensado para amantes del vino ecológico, cócteles de autor y bocados ‘gourmet’ veganos, de sabores tradicionales

La imparable expansión de la chef y empresaria Olga Vázquez ya suma un nuevo negocio ‘veggie’ en Valencia, Amberes (www.ambereswinebar.com), ubicado junto al barrio del Carmen. Comenzó con el restaurante Oslo, al que le siguió la empresa de ‘catering’ Veggie Soul, el restaurante del hotel Ad Hoc Vitale, Luleå, en Beniarbeig (Alicante), y la tienda de comida para llevar V2walk. 

Amberes es una vinoteca vegana que nace para conquistar a todos los públicos, en la que los vinos veganos y ecológicos desempeñan el papel principal. También se pueden degustar cócteles de autor, como ‘Amberes Collins’ (con cerveza ølga, sirope de caña de azúcar, ginebra y zumo de ‘yuzu’) o ‘Doña Margarita’ (sirope de agave ecológico, triple seco, cilantro, tequila reposado, zumo de lima y sal Tajín), entre otros. 

Asimismo, Amberes cuenta con una carta de aperitivos sofisticados veganos y vegetarianos, pensados para acompañar a la oferta líquida tanto por su elaboración como por su cuidada estética. Muchos de ellos se preparan con productos frescos del Mercado Central. Por ejemplo, quesos veganos con base de altramuz, croquetas, patés y los bombones de chocolate (ideales para los vinos tintos) o la campanita de tartar y el pan bao con gambas vegetales (perfectos con los vinos blancos). La carta de comida está dividida en tres apartados: Aperitivos, como surtido de aceitunas y encurtidos, chips vegetales o frutos secos especiados en casa; Bocados Salados, como hojalbravas (uno de los grandes éxitos de la cocina de Oslo), coca de dacsa, miniburguer, albóndigas o cazuela de berenjena; y Bocados Dulces, como Apple pie, tarta de queso de Arzúa (sin gluten) o coulant de chocolate vegano. 

Amberes luce un espacio coqueto y moderno dentro del hotel Ad Hoc Monumental, que mantiene el estilo nórdico que caracteriza todos los negocios de Olga Vázquez, pero de inspiración art decó y art nouveau; obra del arquitecto de cabecera en el grupo, Manuel Díaz Nebbia. “Contábamos con un espacio de base acogedor con ladrillo cara vista, suelo de mosaico y techo de viguetas y bovedillas de carácter tradicional valenciano, que hemos respetado y conducido hacia un ambiente más etéreo, pero recargado a la vez”, valora su creador. El eje central del diseño ha sido el color dorado y el pan de oro, tanto en las superficies como salpicado, “que aportan una textura muy versátil y aleatoria, según le incida la luz al espacio”. También destacan los tonos neutros de los propios materiales utilizados como el gris del microcemento o el marrón de la madera.

Esta fusión entre lo moderno y lo antiguo bebe a modo de inspiración del art déco con sus figuras geométricas (arcos apuntados, cuadrados, círculos, encajado de formas dentro de otras, etc.) y sus lámparas y del art nouveau con su estilo floral y recargado y el pan de oro. Amberes cuenta con mobiliario de diseño propio y también con antigüedades que han sido restauradas, que suman calidez y acogimiento al lugar para invitar al visitante a quedarse.

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