Durante años, la comunidad científica y médica ha debatido sobre cuál es el consumo óptimo de pan para mantener una alimentación equilibrada. Algunos directamente lo desterraban en las dietas cuando pretendían bajar de peso y otros recomendaban un consumo diario moderado. Lo cierto es que este alimento no engorda en sí mismo, sino el hecho de ingerir más calorías de las que se gastan. A su composición básica de harina, agua y levaduras se le pueden añadir otros ingredientes, como trigo, centeno, linaza, sésamo, copos de avena o semillas de girasol, por ejemplo. Así, el pan resulta ser un alimento muy valioso desde el punto de vista nutricional, pues es una fuente de hidratos de carbono, proteínas, fibra, zinc y vitamina B1. Si seguimos la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, lo ideal es un consumo de entre 220 y 250 gramos diarios, cantidad que en España, de media, no se alcanza, pues se sitúa entorno a los 150 gramos diarios. Aún así, la tendencia en su consumo ha vuelto con fuerza y eso lo están notando las empresas fabricantes de pan, especialmente las que elaboran masas de pan congeladas para la restauración, pues como veremos en este reportaje, han ido modernizándose, incorporando nuevas recetas e incrementando sus ventas. Tal es la importancia de la industria panadera en nuestro país que por primera vez Barcelona acogerá el Congreso Internacional de Panadería Futura, los días 20 y 21 de febrero de 2018. Este evento pretende ser el “epicentro de vanguardias y negocios alrededor del alimento más ancestral que existe”. Será el punto de encuentro para todos los operadores del sector, desde fabricantes de maquinaria y equipos hasta suministradores de ingredientes y materia prima, pasando por elaboradores artesanos, fabricantes y colectividades como hospitales o escuelas. Con este congreso los organizadores pretenden “conocer la realidad del sector en boca de quienes lo viven cada día, compartir experiencias que ayuden a tomar decisiones estratégicas, facilitar el contacto entre profesionales, generar nuevas oportunidades de negocio, probar nuevos productos, descubrir nuevos instrumentos, explorar nuevas técnicas y, en definitiva, avanzar siempre”. Estos mismos organizadores señalan que en España hay más de 15.000 empresas dedicadas a la elaboración de pan y su cifra anual de ventas alcanza los 5.000 millones de euros, lo que da una idea de la magnitud de la industria alimentaria en el sector de la panadería.

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