El restaurante madrileño especializado en gastronomía sarda Aió, que abrió sus puertas hace casi ocho años en el barrio de Malasaña, estrena nueva imagen tras una intensa renovación. Los colores del Mediterráneo y las tonalidades pastel acompañan la nueva carta, en la que las ‘pizzetas’ son protagonistas

El emblemático restaurante de comida de Cerdeña Aió, con ocho años de experiencia en el barrio madrileño de Malasaña, estrena nueva cara después de una intensa renovación tanto del local como de su carta. 

Con el objetivo de brindar a los madrileños la oportunidad de saborear los mejores platos de la isla italiana, pero ahora en una atmósfera más actual y atractiva, sus fundadores, Marcello Caschili y Andrea Piratsu, han seleccionado los platos más representativos de la tierra que les vio crecer antes de afincarse en España, como el ‘Pani Frattau’ o la ‘Paella sarda’, entre otros. 

Pero las verdaderas protagonistas de la carta son las típicas ‘pizzetas’ de Cerdeña, elaboradas a la piedra con una masa de 120 gramos y 20 cm de diámetro, tamaño que facilita el consumo doblándolas por la mitad para comerlas con las manos, como si se tratara de un bocadillo. De entre todas, destacan La Sarda, con ‘mozzarella fior di latte’, salsa de tomate, longaniza aromatizada con anís, patatas y boletus; La Culurgiones, elaborada a base de ‘mozzarella fior di latte’, salsa de tomate, patata, menta y queso pecorino; La Carlofortina, con ‘mozzarella fior di latte’, salsa de tomate, bonito, pesto de albahaca y tomates ‘cherry’ o La Speciale (blanca sin tomate) de ‘mozzarella fior di latte’, ‘burrata’, ‘guanciale’, espinacas y trufa negra. Las 20 ‘pizzetas’ que comprende la carta, divididas en clásicas y ‘gourmet’ según sus ingredientes, pueden combinarse en ‘duettos’: el cliente puede seleccionar dos ‘pizzetas’ por un precio más reducido. 

Para acompañar la propuesta gastronómica, Aió propone una cuidada selección de vinos sardos, así como un reseñable ‘portfolio’ de cervezas artesanas de la isla.

La renovación de la carta coincide con la renovación del local, a cargo del estudio Lab Matic. Los colores del Mediterráneo y las tonalidades pastel dominan el espacio para trasladar a la clientela la luz de Cerdeña.

 

Leer el artículo completo en la revista