Son muchas las ocasiones en las que, cuando somos pequeños, nos fijamos en todos los estímulos que nos rodean. Todo nos llama la atención. De toda esta información azarosa que procesamos hay parte que olvidamos, otra que recordamos con cariño o asustados o confusos y, hay otra parte que nos marca para siempre quedándose grabada en nuestra memoria. Todos estos recuerdos que acumulamos nos van guiando con mayor o menor influencia por la senda del destino, y en algunos casos nos ayudan a conseguir nuestro verdadero sueño. El caso de Iván Martín Miguel es un buen ejemplo de ello, porque según cuenta el ‘bartender’ “desde que era un niño me llamó mucho la atención la coctelería. Recuerdo que cuando iba con mi familia de vacaciones siempre admiraba el trabajo que hacían los camareros de todos los locales y chiringuitos”. Es fácil imaginarse a Iván embelesado con esta imagen, disfrutando del arte de la coctelería, pero nadie sabía en ese momento quién iba a llegar a ser. ¿Ven lo que les decía al principio?
Para Iván esta imagen supuso más que un recuerdo lejano, y en su primer trabajo, según relata “empecé a jugar con diferentes bebidas, a hacer pruebas para crear algo nuevo y siempre se lo daba a probar a mis amigos para ver que les parecía”. A partir de este momento, Iván completó su formación y quiso hacer de la coctelería su profesión, acudiendo a diferentes cursos, etc.
En el año 2010, con una experiencia mucho más amplia, Iván, junto a su hermano Borja, decidió montar un negocio en el que pudiese ejercer su profesión. Actualmente, este local, situado en Boecillo un acogedor pueblo de Valladolid, es la carta de presentación de los hermanos Martín Miguel.
“La idea de Bossanova Lounge Bar es dar un aire fresco y un toque de distinción en un pueblo pequeño, de 5.000 habitantes, donde no había una oferta como esta hasta la apertura de nuestro local. Al principio sólo teníamos tres cócteles en carta y cinco bebidas Premium, porque no sabíamos como iba a funcionar”, asegura Iván hablando de la idea de la que partió este proyecto. Una realidad que no tiene nada que ver con la actual, ya que ahora mismo Iván y Borja cuentan en su negocio con una variedad de once cócteles y casi setenta bebidas Premium”.

 

 

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