El futuro de la hostelería tiene como aliado fiel el uso de la tecnología. Cada vez más, los restauradores y los hosteleros apuestan por soluciones digitales que les faciliten su día a día en el entorno de trabajo y que hagan más agradable la visita de los clientes al local. En boga están las cartas y los menús digitales, los tótem de pedido, las ‘tablets’, las mesas interactivas y las aplicaciones para teléfonos móviles. Esta aceptación que va ‘in crescendo’ es una realidad que también constatan las empresas del sector. Desde Hosteltáctil, por ejemplo, aseguran que: “desde hace poco más de una década observamos un profundo proceso de modernización del sector hostelero en general. Este proceso, que cada vez es más ágil y generalizado, está directamente relacionado con temas de imagen, cuidado gastronómico y con la integración y la adaptación de las nuevas tecnologías”. Por su parte, Siteco también apoya esta opinión: “cada vez es mayor la aceptación de este tipo de tecnología entre los locales de hostelería, ya que se juntan dos factores fundamentales: la gente está más familiarizada a este tipo de soluciones y los hosteleros tienen menos tolerancia a las pérdidas de dinero. Además, gracias a estas herramientas se evitan muchas colas a la hora de pedir”.
Aún así, desde algunos sectores se mira con cautela a la implantación de estas herramientas. Tabletech opina que “el mercado español está empezando a asimilar estos productos, pero es cierto que en otros países como EE.UU, Latinoamérica o el norte de Europa estos productos tienen más aceptación. En España está siendo más lento pero estamos progresando, el sector hostelero se enfrenta a la tarea de evolucionar, como el resto de sectores, y sus clientes cada vez están más conectados con las redes sociales y el entorno digital”.
Entre las ventajas que estos productos ofrecen a la hostelería, desde Imagicc destacan las siguientes: “la mayor ventaja de estas soluciones es la agilidad en los pedidos y como consecuencia el aumento de las ventas. En ocasiones, hemos hecho pruebas en dos mesas para demostrar la aceptación del público a este tipo de servicio, y el resultado demostraba que los comensales que se encontraban con una carta convencional tardaban más en elegir porque en ocasiones no entendían bien el producto, en cambio, los que probaban la carta digital y tenían más información del productos se decidían antes y el pedido era mucho más ágil. Creemos que la aceptación del comensal es total y la del hostelero una vez verificado el resultado también es satisfactoria”. Desde Tabletech expresan también su opinión: “las principales ventajas son la optimización del tiempo y el ahorro de coste”.