Una de mis creaciones favoritas es, sin lugar a dudas, el ‘Smoking Club’, y entraría en una de las muchas variantes del ‘Clover Club’, que es un trago que precede a la Prohibición y lleva el nombre del club masculino de Filadelfia del mismo nombre, establecido por abogados y banqueros que se reunían en el hotel Bellevue-Stratford en la década de 1880. El restaurante Clover Club de Brooklyn afirma que el club de hombres de Filadelfia duró hasta “los años 20”.
No se sabe cuándo y por quién se hizo originalmente esta bebida. Una de las primeras apariciones de la receta fue en el libro “The Ideal Bartender” (1917) de Thomas Bullock.
El ‘Clover Club’, aunque tenga muchísimas variantes, en su origen estaba elaborado con una base abundante de ginebra, zumo de limón, clara de huevo y jarabe de frambuesa o granadina, agitado en la coctelera y servido en una copa de cóctel. El resultado es un trago sabroso, fresco, afrutado y con un color muy aparente. Sin embargo, otra versión exitosa de este gran cóctel es el ‘September Morning’, lo único que lo diferencia del ‘Clover Club’ es el destilado base, es decir, el ron blanco en lugar de la ginebra.
El ‘September Morning’ es un clásico de la prohibición, creado por A. S. Crockett, periodista y autor del “Old Waldorf-Astoria Bar Book”. Se cree que lleva el nombre de la pintura de Paul Emile Chabas. El ‘Smoking Club’ es una variante mía con mucho más sabor y complejidad. Este cóctel es el resultado de varias pruebas, con diferentes destilados. Finalmente se me ocurrió preparar un ‘September Morning’ con Zacapa 23 y, en lugar de ahumarlo con una campana y una pipa, decidí darle el toque de ahumado con un Talisker Storm. La verdad es que me encantó el contraste de sabores…
Al probarlo me pareció un trago afrutado y especiado. Fresco, pero con una gran complejidad, en boca es de una intensidad muy persistente y con un toque astringente.
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