Roseta Félix y Dani Malavia lideran este restaurante reconocido con una estrella Michelin donde el trato personal, la técnica y la estética son sus señas de identidad
En el corazón del valenciano barrio de Pla del Remei, entre el mercado de Colón y Puente del Mar, se encuentra uno de los proyectos que mejor refleja la nueva escena gastronómica, donde los años de experiencia en alta cocina de sus propietarios y la confianza de clientes fieles han impulsado una evolución en su oferta, reconocida con una estrella de la Guía Michelin desde 2023. Hablamos de Fraula, el restaurante liderado por la pareja profesional y personal formada por los chefs Roseta Félix y Dani Malavia. Su propuesta se basa en su bagaje y se desarrolla con sus propias vivencias. “Al principio cuesta un poco desintoxicarte de donde has aprendido, pero con el paso de los meses y los años vas cogiendo tu propia personalidad. Creo que la mayoría de platos ahora mismo han nacido de nuestras vivencias y viajes, o de cosas que hemos probado en otro restaurante y lo hemos llevado al plato a nuestra manera”, nos cuenta Dani Malavia en una entrevista exclusiva para Bar Business.
No es de extrañar que les haya costado alejarse de los protocolos y formas de trabajar de otros chefs de alta cocina, porque ambos han desarrollado su experiencia en grandes casas. Roseta Félix siempre tuvo afición por los fogones, aunque en su familia no había tradición hostelera. Estudió el grado de Óptica y Optometría en Valencia, pero no le motivaba la profesión y decidió reconducir su carrera profesional hacia la hostelería. En su primer año de prácticas aterrizó en Quique Dacosta Restaurante, en Denia. “No me había metido en una cocina profesional en mi vida, y meterme en un tres estrellas en verano era súper loco. Fue mi parque de atracciones, porque me lo pasé pipa. Hacíamos muchas horas pero hice muy buena relación con la gente de allí”. Amplió su estancia en la empresa trabajando los fines de semana en Mercatbar, en Valencia (hoy ya cerrado) mientras finalizaba sus estudios. Las prácticas del segundo año, en 2015, las realizó como pastelera en El Poblet (actualmente es el Restaurante Flores Raras, que cuenta con dos estrellas Michelin), donde conoció a su actual pareja, Dani Malavia. “Le quité el puesto, porque él, en ese momento, estaba de pastelero”, nos cuenta Roseta. “Aún me dura el resquemor”, responde Dani entre risas. Trabajó en la compañía durante año y medio y a ambos les surgió la oportunidad de ir de prácticas al Celler de Can Roca; única forma de entrar a trabajar en el restaurante gerundense. Pero “una estancia de ambos durante ocho meses sin cobrar era complicada”, y finalmente fue Roseta Félix quien optó por desplazarse hasta la casa de los hermanos Roca, donde pasó por todas las partidas hasta terminar como jefa de partida de pastelería durante cuatro años.







