Diseñada específicamente para los profesionales de la mixología, Martin Miller’s Westbourne Gin destaca por su singular proceso de destilación, que separa cuidadosamente los botánicos terrosos de los cítricos para potenciar su expresión individual. Elaborada con agua islandesa —reconocida por ser una de las más puras del mundo—, esta ginebra premium reafirma su carácter sofisticado y único. En esta ocasión, Martin Miller’s Westbourne Gin presenta el cóctel ‘Palomillas’, una propuesta que refleja su versatilidad y elegancia en el mundo de la coctelería contemporánea
Una ginebra hecha a medida para la gran comunidad de ‘bartenders’. Así se podría definir el origen de Martin Miller’s Westbourne Gin, que nace de las peticiones de estos profesionales de la coctelera que deseaban encontrar una ginebra ‘ad hoc’ para sus cócteles clásicos y creaciones ‘mixológicas’ más complejas y atrevidas, de intensos sabores. De hecho, entre ellos disfruta de un estatus de culto clandestino, siendo un secreto muy bien guardado entre la fraternidad del bar.
Siguiendo la línea del proceso único y poco convencional de destilación que tanto distingue a la marca, siendo su buque insignia Martin Miller’s Gin Original, conocida también como “la ginebra de las 3.000 millas” por ser destilada en Inglaterra y utilizar agua de Islandia, la más pura del mundo, Martin Miller’s Westbourne Gin se destila en pequeños lotes en alambique de cobre, siguiendo un proceso de destilación en el que se extrae de sus botánicos solo el “corazón” de la bebida.
En este proceso poco convencional, los botánicos terrosos y los botánicos cítricos se destilan por separado, y se mezclan con agua islandesa, que no necesita ningún proceso artificial para ser utilizada. Este es el secreto de la pureza de toda la gama Martin Miller’s Gin.
Martin Miller’s Westbourne Gin para su elaboración, al igual que todas las ginebras de la saga, utiliza una cuidada selección de botánicos, entre ellos, enebro, angélica, raíz de lirio, nuez moscada y canela. Pero, en el caso de Westbourne, la canela contribuye a crear su característico toque picante de pimienta negra, dando como resultado un sabor intenso y cítrico. En definitiva es una ginebra vibrante, con atractivos y complejos aromas de pimienta y corteza de casia. Su acabado seco y alargado la hacen perfecta para los cócteles clásicos más exigentes.




