Los platos preparados congelados y refrigerados siguen siendo la opción elegida por hosteleros que valoran la conveniencia, el ahorro o suplen la falta de mano de obra
Existen numerosas razones por las que optar por un plato preparado en la cocina. Podemos analizarlo desde una perspectiva de rentabilidad, cuando los hosteleros reducen el desperdicio alimentario al contar con una planificación más eficiente del menú. También desde el prisma de una calidad estable, pues éstos no pierden sus cualidades con el paso del tiempo. O quizá haya quien así pueda ofrecer a sus clientes productos fuera de temporada.
“Los platos preparados tienen una gran aceptación en el canal Horeca impulsados por factores como el ahorro de tiempo y costes, la conveniencia o la falta de mano de obra, entre otros. El tipo de establecimientos que recurre a la V gama es muy variado, y va desde restaurantes hasta cafeterías, bares o servicios de catering. Todos ellos buscan sortear las limitaciones de espacio, personal y tiempo para ofrecer a sus clientes productos de excelente calidad de manera sencilla” resume Álvaro Aguilar, secretario general de ASEFAPRE, la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados, que integra a los principales fabricantes de platos preparados congelados, refrigerados y de temperatura ambiente.




