El proyecto que reivindica y recupera la cervecería madrileña de toda la vida, donde se pone especial atención a las cañas bien tiradas y a las tapas de siempre
El número 8 de la Plaza de Olavide da la bienvenida a Bareto. El concepto gastronómico de los empresarios hosteleros Curro y Kike Sánchez del Amo y Nacho Horcajada, que desde su origen en 2021 en Alcalá 55 recuperando la mítica Cervecería Correos se ha concebido como puro Madrid.
Con este local son cuatro los ‘Bareto’ que funcionan en la capital, el primero de todos en Cibeles, en pleno Paisaje de la Luz (Patrimonio Mundial de la Unesco), el segundo ubicado en el Triángulo del Arte, en Atocha 120 y el tercero en el Golf Park de la Moraleja.
Bareto Olavide ha llegado al barrio de Chamberí para el disfrute de todo el público que busca un lugar donde poder desayunar, comer, tapear, tomar una caña o cenar, sea a la hora que sea, porque cuenta con una cocina ‘non stop’.
Bareto Olavide, como sus locales hermanos, abre todos los días del año y lleva el sabor y esencia de las míticas cervecerías madrileñas por bandera: las cañas bien tiradas, las tapas para acompañar y la vida a pie de barra son protagonistas de su día a día. En este local la cocina se mantiene fiel al primigenio bar de Alcalá: gastronomía sencilla a base de tapas y raciones para picar y además presenta nueva carta con platos muy de siempre que apetecen a todas horas.
Así, en su propuesta global conviven los platos estrella de Bareto como son las patatas bravas receta de Madrid, el bocadillo de chipirones a la andaluza (versión del bocata de calamares y salsa especial de alioli de brava), sus imprescindibles flamenquines de cecina, las gildas (incluida la versión Bareto con pulpo), las croquetas de jamón y el matrimonio de anchoa y boquerón; con nuevas incorporaciones como las chacinas cortadas en máquina manual al momento, que respeta al 100% las cualidades del producto, nuevos bocadillos como el pepito de ternera o el serranito, dos versiones de los huevos rotos, con jamón y con chipirones a la andaluza, opciones de la huerta como los pimientos del Padrón fritos o las alcachofas confitadas a la plancha con virutas de jamón y platos principales como las alitas de pollo, los callos a la madrileña o el entrecot. En los postres, amplían sus opciones con la tarta de chocolate de la abuela, pan con chocolate AOVE y sal y natillas con galleta a la siempre ganadora tarta árabe, enseña de la casa.




