El jamón ibérico sigue liderando el ‘ranking’, aunque crece notablemente el consumo de lomo embuchado ibérico. Las ventas ‘online’ se duplican y Japón se posiciona como mercado estratégico
Los jamones y embutidos ibéricos continúan siendo los reyes de la fiesta. Son productos asociados al goce y momentos de celebración. Tras unos años con cifras de ventas de jamones ibéricos un 30 % por encima (2019-2020), en 2022 el consumo de jamones ibéricos en hogares españoles se redujo un 11,4 % respecto a 2021, un 3,5 % en la paleta ibérica y un 8,4 % en el lomo ibérico. Sin embargo, las perspectivas para este año son positivas. “En el total de la alimentación, los volúmenes de compra se han recuperado a partir de marzo, influenciados por la estabilización del crecimiento de la inflación y de un comprador acostumbrado a convivir con las subidas de precio”, explica Raúl García Pascual, presidente de ASICI, la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico.
Según los datos facilitados por la consultora Circana, si comparamos las cifras de enero a agosto del 2023 con el mismo período del año pasado, en términos globales, los embutidos ibéricos han experimentado un aumento en las ventas por valor del 8,6 %, situándose en los 471,31 millones de euros, y un crecimiento por volumen del 1,7 %. Sin duda, el jamón ibérico sigue siendo el gran protagonista en esta categoría de alimento, con un crecimiento del 14,9 % en ventas por valor, acercándose a los 184 millones de euros. Le sigue, a gran distancia, el chorizo ibérico, con crecimientos por valor del 5,4 % (aunque decrece la demanda un 3,7 %), el salchichón ibérico, con aumento de ventas del 9,4 %, y el lomo embuchado ibérico, que registra el segundo mayor crecimiento en ventas por valor, un 13,4 %, logrando superar los 11,91 millones de euros.
Las categorías de curados ibéricos, añade el presidente de ASICI, consiguen retener a los compradores, y los nuevos formatos de consumo, como los blíster o envases unitarios, atraen a nuevos clientes a la categoría. En cuanto al ‘e-commerce’, el reto estaba en reforzar la credibilidad como ‘driver’ de crecimiento para seguir incrementando las ventas ‘online’ (+102 % en los primeros seis meses de 2023). “Tenemos un producto con unas características que facilitan el envío y su mantenimiento en condiciones óptimas. Además, los avances conseguidos en los últimos años y que afianzan la calidad, la trazabilidad y transparencia de los productos ibéricos de cara al consumidor (ÍTACA, precintos, APP Ibérico…), favorecieron la credibilidad, el posicionamiento y la diferenciación del ibérico”.




