Dani Carnero es uno de los máximos referentes de la nueva cocina malagueña y andaluza, donde recupera las recetas más tradicionales con una mirada evolucionada y moderna
Málaga lleva años experimentando una revolución gastronómica. Cada vez encontramos propuestas más interesantes, con nuevas formas de ver y disfrutar la gastronomía andaluza. Sin duda, uno de esos cocineros de recorrido brillante es Dani Carnero.
Sus primeros pasos en la cocina los dio con 16 años. Sin formación académica reglada en hostelería, decidió viajar al norte, “donde había más proyección”, para realizar diversos ‘stages’. Primero, a las órdenes de Martín Berasategui, a quien considera su “padre hostelero”. Fue su tutor y quien le facilitó el contacto con otros cocineros, con quienes continuaría su formación práctica. Trabajó en el mítico restaurante El Amparo, un establecimiento que fue un hito en Madrid, capitaneado por Berasategui. Aunque Dani Carnero siempre quiso volver a su Málaga natal, donde deseaba instalarse y dar lo mejor de sí. Fue así como pasó un año trabajando con Paul Schiff en el restaurante marbellí La Hacienda, para después transcurrir un año junto a Manolo de la Osa, otra temporada en elBulli, junto a Ferran Adrià y regresar al restaurante de Manolo. “Es la persona que más me marcó, me siento más cómodo con su forma de cocinar, la entiendo más”, reconoce.




