El chef una Estrella Michelin Jaime Uz ha abierto en Villaviciosa (Asturias) un nuevo local en el que combina la gastronomía más ‘top’ con la tradición de los culines de sidra típica de su tierra
Lena es lo que su creador llama un nuevo concepto de sidrería gastronómica. Es decir, el lugar en el que se puede disfrutar de la gastronomía típica de un cocinero con una Estrella Michelin y un Sol Repsol, Jaime Uz y sus premios en su restaurante Arbidel, con el olor tradicional que tienen las sidrerías en Asturias, las de toda la vida, las que cuidan su líquido dorado como si viniera de verdad de una veta de oro.
Este local, que acaba de ser inaugurado, ha elegido el corazón de Villaviciosa para ofrecer la perfecta armonía entre una revisión en cocina de los clásicos asturianos con una bodega única, en la que se guardan decenas de sidras que pueden ser disfrutadas de todas las maneras que uno se pueda imaginar y que ofrecen al cliente la versatilidad de esta bebida: escanciada, en copa, servida de grifo e incluso en un cóctel.
En el nacimiento de esta nueva forma de dar a conocer la cultura asturiana, ha participado también la empresaria kuwaití Soha Nassahat, que busca en su alianza con Jaime Uz una llamativa renovación de las sidrerías tradicionales pero teniendo muy en cuenta la esencia de la base asturiana como denominador común a todo lo que se come, se bebe y se respira entre sus distintas salas.
El ovetense Jaime Uz pronto se dio cuenta que lo suyo era la cocina. Aprendió a remover fabes al tiempo casi que echaba a correr en la cafetería que ostentaba su familia en Oviedo. Uz no se imaginaba que esos olores y sabores que se mezclaban en su cabeza lo iban a llevar después a ser uno de los cocineros más importantes en la renovación de la gastronomía asturiana sobre la base de la cocina tradicional del puchero.
De hecho, aprendió de cocineros vecinos como Martín Berasategui primero y luego en Zuberoa. Y tras intentar ser profeta en su tierra (con un proyecto en la capital asturiana que no llegó a salir bien), abrió Arbidel en Ribadesella, que es el faro de su cocina, y no sólo para los responsables de la guía Michelin.
Sin embargo, un aspecto que es transversal a cualquier apuesta gastronómica de Uz es el amor a todo lo que huele a Asturias y su fuerte apuesta por el producto. Y estas dos cosas, buena materia prima y sabores de la tierra es lo que ha combinado, como si de una coctelera se tratara, para crear Lena.
Como ya hemos dicho, a nivel gastronómico apuesta por una cocina con detalle, muy cuidada y en la que los ingredientes de siempre tengan su papel protagonista en cada plato que se sirve y sin olvidarse del viaje que supone ir de las rocas del mar al pico de la montaña, pasando por la huerta o una de las mejores selección de quesos de la zona.
En el restaurante, el cliente puede optar por platos tan básicos, y a la vez reconstruidos, como un guiso de callos de bacalao y cangrejo de concha blanda. O si opta por carne, uno de los platos estrella es la panceta, melosa y rustida, y setas, sin olvidarse del chuletón de vaca vieja que se prepara en la parrilla con la que cuenta Lena.
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