Un resort de cinco estrellas con enfoque absoluto en el huésped, sus deseos individuales y su bienestar, que se avala de los más altos estándares de confort y seguridad debido al programa “Feel Good. Stay Safe”. La gastronomía es uno de sus valores añadidos, así como sus diferentes servicios personalizados y su spa

Si hay un lugar donde el cielo se funde con el mar, donde la naturaleza se vive en su máxima plenitud y donde el confort del cuerpo y la mente es el plato principal, ese es 7Pines Kempinski Ibiza. Un resort de cinco estrellas -miembro de The Leading Hotels of the World- y el primero a escala global de 7Pines Kempinski. Un nuevo concepto de estilo de vida en el segmento de la hotelería de lujo nacido de la alianza entre Kempinski Hotels y 12.18. Investment Management GmbH, compañía propietaria de 7Pines Hotels & Resorts, que combina las fortalezas de ambas marcas, con un enfoque absoluto en el huésped, sus deseos individuales y su perfecto bienestar.

En la localidad ibicenca de Sant Josep de Sa Talaia y con el islote de Es Vedrà como telón de fondo se erige sobre los acantilados de Cala Codolar, al oeste de la isla, la lujosa estructura inspirada en las formas cúbicas de la arquitectura tradicional ibicenca con los más altos estándares de confort y seguridad gracias al programa “Feel Good. Stay Safe”.

Como una ventana al mar Mediterráneo, 7Pines Kempinski Ibiza ofrece 185 ‘suites’, de entre 48 y 124 metros cuadrados y acceso individual, distribuidas en tres áreas distintas. La Laguna, ideal para disfrutar de unas vacaciones en familia alrededor de una piscina central con bar. El Ibicenco Village, que transmite el confort de las villas ibicencas, con ‘suites’ blancas y acogedoras, 13 de ellas con piscina privada. Y, en el área Cliff Suites, los huéspedes podrán contemplar el atardecer en el jardín al borde del mar. Una fabulosa colección de paraísos privados para recibir a los amigos, la familia, celebrar y desconectar.

Mil y un lugares donde relajarse y disfrutar de una experiencia holística en este resort, que invita a saborear la libertad de la vida junto al mar, acompasado por una gastronomía de espíritu viajero y aventuro excepcional y de una exclusiva carta de servicios personalizados, como la flota de yates Pershing con tripulación a disposición de los huéspedes, los servicios de ‘restauración in-suite’ y el extraordinario spa Pure Seven de 1.500 metros cuadrados, cuyas instalaciones combinan espacios interiores y exteriores mágicos como la sala de masaje para parejas y la piscina termal con vistas al mar. Además este espacio ofrece otros servicios como yoga, meditación, ‘fitness’ o entrenamiento personal. Todo ello, sin olvidarnos de las piscinas como la Infinity Pool de 54 metros y pared de cristal, que es uno de los espacios estrella del resort.

Leer el artículo completo en la revista