De carácter versátil en su degustación, este destilado aún no ha encontrado una posición de honor en el mercado español

Con diferentes orígenes y múltiples productos, se escribe la historia del vodka. Popularmente, se le conoce por el destilado que vino del frío y se puede obtener de cereales o de otras materias primas agrícolas, en especial vegetales ricos en almidón, como la remolacha. Los únicos compuestos aromatizantes naturales que se podrán añadir serán los presentes en el destilado obtenido de las materias primas fermentadas. Adicionalmente y tras la adición de agua destilada o mineral, podrán conferirse al producto unas características organolépticas especiales, siempre que estas no sean el sabor predominante, como refleja Espirituosos de España, que a su vez determina que el proceso de producción de este destilado es minucioso. 

Al vodka se le distingue por su pureza y carácter neutral, que lo hacen ideal también para formar parte de los mejores cócteles que los magos de la coctelera puedan crear, y ello se debe a que en su elaboración se eliminan las impurezas mediante la destilación, rectificación y filtración, para conseguir una bebida en la que queden seleccionadas las características organolépticas de las materias agrícolas empleadas. Precisamente, el grado de exigencia en dicha selección otorgará su identidad a un vodka concreto, existiendo productores que eligen repetir el proceso de rectificado varias veces, como detalla Espirituosos España.

No obstante, en el mercado se pueden encontrar también vodkas con sabores, vodkas aromatizados con hierbas, bayas o cítricos. Pero, hay que decir, como detalla Espirituosos España, que cuando el aroma predominante sea distinto del de las materias primas procedentes de la destilación no se puede hablar de vodka propiamente dicho, sino de la categoría denominada vodka aromatizado.

A pesar de su imparcialidad de sabor y no invadir el terreno de otros ingredientes con los que puede compartir espacio en un cóctel, el vodka, muy consumido en otros países, en el mercado español no ha encontrado aún su tan merecida posición de honor. Al menos numéricamente hablando.

Según Daniel Herrera Pulido, ‘client business partner’, de Nielsen, “el mercado de Alimentación supone el 60% en volumen para la categoría vodka. Un canal que decrece ligeramente en litros (-0.2%) mientras que incrementa ventas en valor (+0.4%). Si miramos a la Hostelería, la tendencia es más negativa, con una caída en volumen del -3.6% y -0.6% en valor”.

Leer el artículo completo en la revista