Viva Madrid es una oda a la propia ciudad. Reabierto el pasado mes de septiembre de la mano de Diego Cabrera, Ricardo García y Gustavo Di Pasquale, conserva su alma de taberna, con un toque diferente, con una oferta adapta y la mejor coctelería

Hace escasas semanas reabrió sus puertas al público Viva Madrid. Una taberna de toda la vida, que lleva impregnada una solera que data del año 1856, y que ahora se dispone a vivir el siglo XXI con su estructura y esencia de antaño, pero “dando un giro a las cosas, ofreciendo coctelería y recuperando ciertas maneras de beber que no necesariamente se veían en una taberna”, como manifiesta Diego Cabrera, todo un gurú del mundo de la ‘mixología’, cuando me explica el porqué del concepto “inusual” de la taberna, porque esto es lo que quiere ser.

Viva Madrid es el segundo proyecto en la capital de Diego y sus socios Ricardo García y Gustavo Di Pasquale, quienes fundaron hace unos años Twist de Naranja con el fin de ofrecer servicios de consultoría, asesoramiento integral a hostelería y ‘catering’ de coctelería de autor para todo tipo de eventos. El primer retoño fue Salmón Gurú venido al mundo en el número 21 de la calle Echegaray, en las proximidades de Viva Madrid, pero a pesar de la cercanía en el mapa de ambos proyectos, su distancia conceptual se hace notar. “Salmon Gurú mira hacia el futuro a través de cócteles de innovación e ingredientes del mundo, y Viva Madrid mira al pasado, al ‘savoir faire’ y a la elegancia de dos décadas que dejaron su huella en la coctelería contemporánea”. Y es que este local que supo encontrar un huequecito en el corazón de muchas generaciones de madrileños y no madrileños, disfrutó de dos décadas de esplendor como fue la del Madrid de los años 20 del pasado siglo, entrando a formar parte del circuito de renombradas barras de coctelería como Chicote o el Bar Cock, y la de los años 80, en la que el establecimiento se convirtió en un icono de la ‘movida’.

“Por aquí pasaron muchos artistas, toreros, en definitiva, gente del espectáculo. Y cuando hablamos de Chicote o del Bar Cock se pone en valor esa época dorada de la coctelería española. El local está muy metido en la historia de la ciudad y hemos querido recuperar todo eso”, señala Diego. Y lo han conseguido. Hoy, Viva Madrid, en 2018, y según Ricardo García, otro de los autores del local, “aúna la elegancia de los años veinte con la energía e irreverencia de los intensos ochenta, recrea una atmósfera de coctelería clásica con el carácter de una taberna avanzada a su tiempo y, por lo tanto, representa una unión intergeneracional. Como sucede en Salmón Gurú, clientes de muy diversas edades confluyen en torno a la barra y ninguno de ellos desentona”.

Traspasar el umbral de la puerta del número 7 de la calle Manuel Fernández y González es retrotraerse en el tiempo y vestirse de ‘glamour’. Ya su imponente fachada de azulejos de la Casa Mensaque de 1920 invita al transeúnte a pararse o cuanto menos a girar la cabeza para observarla. Transeúnte que puede ser incluso algún actor que acaba de terminar su función en el Teatro Español, y que se dispone a salir por la puerta lateral que mira de frente al local. Una vez dentro, el alma se expande, porque no puede ser de otra manera, ante tanta belleza, y se “embriaga” del aroma que desprenden las historias que cuentan por sí solas sus paredes. Historias de carne y hueso “que se están recopilando” como comenta Diego Cabrera. ¿Quién no ha estado en Viva Madrid alguna vez?

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