Calidad, innovación, sostenibilidad, buena compañera de la hostelería, gran capacidad de adaptación a los diversos colectivos de consumidores e impulsora de la economía podemos decir que son los atributos de la cerveza. Todo ello sin implantar un ‘numero clausus’ en las notas caracterizadoras de una bebida tan popular en nuestro país, hecha con ingredientes naturales como el agua, el lúpulo o la malta de cebada, y que lleva una carrera ascendente.Tal y como expresa Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España (Asociación Nacional Empresarial de la Industria Cervecera en España), “el sector cervecero en 2015 creció en ventas y en producción y, al mismo tiempo, aumentó el consumo de cerveza. Senda de crecimiento que también siguen las exportaciones, lo que demuestra la reconocida calidad de la cerveza española y el liderazgo de nuestras compañías fuera de nuestras fronteras”.
Ahondando en ello y con datos concretos en la mano, según los desprendidos del Informe Socioeconómico del sector de la cerveza en España del pasado ejercicio facilitado por dicha asociación y realizado con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, sirviéndose a su vez de otras fuentes documentales, se registró un 4% de crecimiento en la producción de cerveza respecto al año precedente, elaborando las compañías cerveceras de España casi 35 millones de hectolitros en 2015; situándonos en el cuarto país productor de cerveza de la UE, precedida de Alemania, Reino Unido y Polonia, conforme el estudio “The Contribution made by beer to the European Economy”. Europe Economics, 2016. (Datos 2014) citado en el Informe de la asociación.
Además es interesante resaltar que casi el 90% de la cerveza en España es de elaboración nacional y con materias primas españolas, ya que el 90% de la materia prima que compra el sector cervecero es de origen español, según el Instituto Nacional de Estadística.

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