El turismo ha abierto muchos cauces. La enología es uno de ellos. No es patrimonio de todos sumergirse en el mundo del enoturismo, pero sí de la familia Solís que lo ha hecho a través de su proyecto en el norte de España: Pagos del Rey, que presente en cuatro Denominaciones de Origen, es la bodega situada en la D.O. Toro la que encarna en su interior un Museo del Vino. La visita a la bodega pone el broche de oro dando a conocer las formas de elaboración más modernas, junto con los valores museográficos del pasado a todos aquellos que se acerquen a la localidad zamorana de Morales de Toro. Venida al mundo en la década de los 60 del pasado siglo, la bodega Pagos del Rey, en manos de la familia Solís desde 2008, es la bodega más grande y representativa de la región, con una capacidad de producción de 15 millones de botellas, entre las que se encuentran sus afamados vinos Finca La Meda Joven, Finca La Meda Roble, Finca La Meda Crianza, Finca La Meda Malvasía, Finca La Meda Rosado y Finca La Meda Alta Expresión. De hecho, Finca La Meda Alta Expresión 2010 se alzó con la Medalla de Oro en el concurso ‘Berliner Wein Trophy’ 2013; una Medalla de Plata en el Concurso Internacional de Vinos de España (CINVE) 2012; consiguiendo otro Oro en los Premios Zarcillo ese año. Un vino éste que se presenta a la vista con un color rojo granate, limpio, brillante y de capa de color alta. Es rico en aromas a fruta roja madura muy bien integrada con notas a madera nueva y a tostados ligeros. En la copa mejora con el paso del tiempo y otorga aromas a repostería con vainilla, caramelos, especias, cítricos y recuerdos a cacao, trufa, praliné y eucaliptos. En el paso de boca es concentrado, estructurado y equilibrado. En vía retronasal vuelve a aparecer la fruta madura y los sutiles toques a madera nueva y frutos secos. Tiene un postgusto largo, persistente y agradable invitando a seguir bebiendo.

 

 

Leer el artículo completo en la revista