Si hoy en día resulta vital para cualquier género de industria observar y satisfacer las demandas de los consumidores, que no ceden ni un ápice en su atención por la salud y el bienestar, hay que resaltar que la industria de panadería, bollería y pastelería española lo está haciendo muy bien, sabiendo dar respuesta a un mercado cada día más exigente y, particularmente, dentro de un canal como es el de hostelería, que no ceja en sus múltiples peticiones. Peticiones, que en el tema que nos ocupa relativo a las masas congeladas de pan, bollería y pastelería, como detalla ampliamente el Grupo Panstar se centran en “una oferta variada y amplia de productos; productos de calidad; buena relación calidad-precio; productos homogéneos, regularidad de las piezas; productos con un proceso de terminación lo más breve posible, totalmente terminados o que no necesiten fermentación y pasen directamente a la cocción; necesidad de un amplio surtido de productos y mucha flexibilidad para ofrecer artículos muy adaptados al tipo de negocio en particular; innovación de producto, buscar la ventaja por la mejora de las funcionalidades organolépticas y la terminación del producto que aporte acortar el ciclo de preparación en tienda; productos con valor añadido; seguimiento de la trazabilidad del producto; garantía de seguridad alimentaria para eliminar riesgos sanitarios; la capacidad de distribución, que es también una condición muy importante; así como la adecuación y fiabilidad de las entregas: entrega de pedidos completos y en buen estado, además de en el plazo acordado, y que no se produzcan roturas de ‘stock’”. Requisitos que no son ningún obstáculo para las empresas del sector que se avalan por la calidad de su producción, de sus dosis de innovación, de su amplia variedad en la oferta tanto en productos como en formatos, de productos de fácil manipulación y en el menor tiempo posible, con el consiguiente ahorro de costes para el hostelero individual u organizado. A tal efecto organizativo, como señala el presidente de la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería (ASEMAC), Felipe Ruano, “los productos que elaboran las empresas de Asemac -habiendo sido algunas de ellas consultadas por nuestra revista para la elaboración del presente reportaje- se adaptan perfectamente al protocolo de gestión de las grandes cadenas de restauración ofreciendo mayor regularidad, más capacidad de respuesta, mejor servicio y logística avanzada con redes más grandes”.

 

 

Leer el artículo completo en la revista