El consumo global de especias y condimentos se reduce, aunque crecen las ventas por valor y volumen, principalmente de pimienta, pimentón, canela o comino
Son las aliadas de la cocina, las encargadas de aportar personalidad a los platos, elevar su palatabilidad o potenciar los aromas de cualquier elaboración. Hablamos de las especias y condimentos, productos de baja rotación por la escasa cantidad de su uso en cada preparación, pero elementos fundamentales en las cocinas de cualquier rincón del mundo. Las hay de todo tipo, las cultivadas en España y las recogidas en países exóticos que han pasado a formar parte de nuestra despensa habitual.
El sector tiende a ser uno de los más estables año tras año, aunque no queda exento de los vaivenes del mercado y las tendencias, que marcan su evolución. Según los datos recogidos en el último Informe del Consumo Alimentario en España 2022, publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en 2022 el consumo de especias y condimentos se redujo un 11,1% con respecto al año anterior, aunque creció si lo comparamos con el año 2019, donde el consumo de estos productos creció un 4,6%. “En facturación este producto, no logra alcanzar los niveles previos a la pandemia, pues pierde el 3,3 % del valor con respecto a 2021. Sin embargo, acumula un incremento del 14,4% en relación con el año 2019. Las diferencias entre la evolución de volumen y valor se deben al crecimiento del precio medio, que se produce tanto con respecto al ejercicio anterior, como con respecto a la era pre-Covid, con incrementos del 8,8% y del 9,3% respectivamente”, refleja la publicación. El precio medio de estos productos cerró el ejercicio 2022 con una cifra de 23,31€ por kilo. Este informe relata que los hogares españoles destinan a la compra de especias y condimentos el 0,19% del presupuesto medio asignado en el hogar para la compra de productos de alimentación. Esto equivale a un gasto por persona de 3,03€ y a un consumo per cápita de 0,13 kilos por persona. Desde el año 2021, el gasto y el consumo per cápita han decrecido un 3,2% y un 11%, respectivamente. Mientras que si se compara con antes de la Covid-19, el gasto per cápita crece un 14,1% y el consumo per cápita se incrementa un 4,3%.
De todas las especias consumidas en España, la reina sigue siendo la pimienta, con unas ventas por volumen en 2023 de 834.341 kilos, que representan un 1,6% más que el año anterior, y un 14,1% más por valor. Le sigue de cerca el pimentón, la canela y el azafrán, aunque esta última ha rebajado su demanda un 5%, según datos facilitados por la consultora Circana. Lejos de este pódium pero presentes entre las especias más consumidas de nuestro país se sitúan el colorante, el comino, el ‘curry’, la nuez moscada y las sales especiales. En el lado opuesto de la balanza se sitúa el mojo, que pierde en términos de valor y volumen un 15,1% y 15,4% respectivamente.




